La jornada del viernes durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, que se están llevando a cabo en Milano Cortina, ha sido rica en acontecimientos y sorpresas. A medida que avanzamos en esta competición, se destacan historias de deportistas que han superado obstáculos y han alcanzado logros significativos, subrayando la importancia de esta cita olímpica, donde el simple hecho de participar ya es un gran mérito.
Uno de los momentos más destacados fue el triunfo de Franjo von Allmen, quien se convirtió en el tercer esquiador en la historia de los Juegos de Invierno en conseguir tres medallas de oro en esquí alpino. Este logro fue rápidamente seguido por el fondista noruego Johannes Klaebo, que también logró su tercera medalla de oro en estos Juegos, sumando así un total de ocho en su trayectoria olímpica.
En la competición de los 10 km masculinos en estilo clásico, la atención de los aficionados españoles se centrará en los deportistas Jaume Pueyo, Bernat Sellés y Marc Colell. Estos atletas regresan a la competición tras una destacada actuación el martes, donde Pueyo estuvo cerca de alcanzar las semifinales en la prueba de sprint. Su desempeño ha generado expectativas entre los seguidores del deporte en España.
El hockey sobre hielo y el curling, que son dos disciplinas muy populares entre el público, están programados tanto para la mañana como para la tarde. Además, en la sesión vespertina se disputará la final de los 10.000 m masculinos en patinaje de velocidad, un evento que también atraerá gran interés.
Por otro lado, el patinador artístico estadounidense Ilia Malinin se ha convertido en una de las estrellas más esperadas de la jornada. Se espera que cierre la jornada con su actuación en la rutina libre masculina, buscando añadir una medalla de oro a su cuenta personal, lo que subraya la competitividad y el talento presentes en estos Juegos.
La atmósfera en Milano Cortina está cargada de emoción, y cada evento sigue atrayendo la atención de los medios y aficionados de todo el mundo. Con cada competición, se ponen de manifiesto no solo las habilidades deportivas, sino también las historias de esfuerzo y dedicación que caracterizan a los atletas olímpicos, haciendo de estos Juegos una celebración del espíritu humano y la perseverancia.





