La delantera de Estados Unidos, Kendall Coyne Schofield, y su hijo están disfrutando de un momento muy especial tras obtener la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno. Este significativo triunfo se produjo gracias a una emocionante victoria por 2-1 sobre Canadá el pasado jueves.
Coyne Schofield, de 33 años, compartió en sus redes sociales una emotiva fotografía con su pequeño hijo, Drew, quien lucía la medalla colgada de su cuello. En su publicación, expresó que este era un «momento dorado», agregando que «los sueños se hacen realidad».
El equipo estadounidense logró alzarse con el oro tras una intensa final, en la que Megan Keller anotó el gol decisivo en tiempo extra. Este es el primer oro que consigue el equipo desde 2018, lo que añade un sabor especial a su victoria.
Después del partido, la jugadora, quien ha formado parte de las últimas cuatro selecciones olímpicas de Estados Unidos, comentó que esta victoria tiene un significado adicional, dado que es su primera competición tras haber dado a luz a su hijo en 2023. «Es especial», afirmó Coyne Schofield en una entrevista con NBC. «Ha sido un camino, para decirlo de alguna manera. Regresar a este punto después de dar a luz hace dos años y medio me hace muy feliz por este grupo», añadió, refiriéndose a la calidad del equipo.
La trayectoria del equipo estadounidense no comenzó de la mejor manera en la final. Estuvieron en desventaja 1-0 hacia el final del tercer periodo, pero Hilary Knight logró igualar el marcador a solo dos minutos del final, lo que llevó el partido a la prórroga.
JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO 2026
Kendall Coyne Schofield destacó que el equipo tuvo que manejar los nervios durante la primera parte del encuentro y discutieron sus debilidades en el descanso. Afirmó que la presión pudo haber influido en su rendimiento inicial. «Creo que al reconocer que nuestra primera parte no fue la mejor y que teníamos mucho más que ofrecer, comenzamos a asentarnos en el juego», comentó. «Una vez que comenzamos a recuperar nuestro ritmo, el hielo empezó a inclinarse a nuestro favor».
El retorno de Coyne Schofield a la élite del hockey sobre hielo después de la maternidad es un testimonio de su dedicación y pasión por el deporte. La jugadora ha sido un pilar en la selección nacional y su regreso a la competición ha revitalizado las esperanzas del equipo en los escenarios internacionales. Esta medalla de oro no solo representa un logro deportivo, sino que también simboliza el esfuerzo y la resiliencia de las deportistas en un ámbito a menudo dominado por estereotipos de género.
Con esta victoria, el Gobierno de España y los aficionados al deporte de todo el mundo celebran un gran hito en la historia del hockey sobre hielo femenino. El futuro parece prometedor para el equipo estadounidense, que espera seguir cosechando éxitos en competiciones futuras.
La emoción y el orgullo de Coyne Schofield por su equipo y por su papel como madre se reflejan en cada palabra que comparte con el público. Los Juegos de Invierno de 2026 han dejado una marca indeleble en su carrera deportiva, y su historia es un ejemplo de cómo la dedicación y el amor son fundamentales para alcanzar los sueños.





