La esquiadora estonia de estilo libre, Kelly Sildaru, se quedó a las puertas de clasificar para la final de halfpipe en los Juegos Olímpicos de Invierno que se están celebrando en Milán-Cortina. A pesar de celebrar su 24 cumpleaños en Livigno, Sildaru no logró superar las rondas de clasificación, donde los mejores 12 de 21 competidoras avanzaron a la final.
En los Juegos anteriores de Pekín, Sildaru obtuvo una medalla de bronce en la categoría de slopestyle, pero esta vez participaba únicamente en el halfpipe, donde había quedado cerca de los puestos premiados hace cuatro años. En esta ocasión, logró una puntuación de 69.25 en su primera carrera, mejorando a 73.75 en su segunda ronda, pero esto no fue suficiente para conseguir un lugar en la final.
Otra competidora estonia, Grete-Mia Meentalo, también hizo su debut olímpico en este evento, terminando en el puesto 17 con un puntaje de 61.50 en su primera carrera y cayendo en la segunda. La competencia fue intensa, con la británica Zoe Atkin liderando la clasificación con 91.50 puntos, y la china Li Fanghui en segunda posición con 90. Por su parte, la reconocida esquiadora estadounidense Eileen Gu, doble medallista olímpica en Pekín, mostró una actuación mixta, logrando una puntuación de 86.50 en su segundo intento, lo que le aseguró un lugar en la final con el quinto mejor resultado.
La competición tuvo un momento tenso cuando la canadiense Cassie Sharpe, quien había ganado el oro en los Juegos de PyeongChang en 2018, sufrió una caída severa al inicio de su segunda ronda, lo que obligó a la intervención de los servicios médicos, siendo trasladada en camilla. Desafortunadamente, Sharpe no podrá participar en la final.
La final de esta categoría se llevará a cabo el sábado, y Sildaru no fue la única integrante de su familia en competir, ya que su hermano menor, Henry, está programado para participar en la clasificación masculina de halfpipe. Este evento, que se desarrolla en una pendiente semicílindrica, implica que los competidores realicen una serie de trucos mientras esquían.
La actuación de Sildaru en este evento, aunque no le permitió avanzar, sigue siendo un reflejo del talento y la dedicación que ha demostrado a lo largo de su carrera. El Gobierno de Estonia y sus seguidores esperan con ansias las próximas competiciones, confiando en que su hermano pueda dejar una huella en su debut olímpico. Este evento no solo es crucial para los atletas, sino que representa una vitrina para el deporte estonio en el ámbito internacional.





