La figura de la patinadora japonesa Kaori Sakamoto ha cobrado gran relevancia en el mundo del deporte, especialmente tras su participación en los Juegos Olímpicos. Sakamoto, seis veces campeona nacional de Japón, llegó a ser una de las favoritas para conseguir una medalla, lo que, de haberse materializado, la habría consolidado como una verdadera estrella en el ámbito deportivo, similar a lo que ocurrió con otras grandes figuras del patinaje de su país.
Desde que Midori Itō se convirtió en la primera mujer japonesa en obtener una medalla olímpica de patinaje artístico en 1992, este deporte ha ganado una popularidad sin precedentes en Japón. La atención hacia las competiciones se ha intensificado con las actuaciones de atletas como Mao Asada, que logró una medalla de plata en 2010, y Shizuka Arakawa, quien se alzó con el oro en 2006. Además, Yuzuru Hanyu, campeón olímpico en dos ocasiones, elevó aún más el interés nacional por el patinaje.
Sin embargo, esta creciente popularidad también conlleva una presión considerable sobre los atletas. Sakamoto experimentó esa presión en los Juegos Olímpicos de 2018, donde, a pesar de sus esfuerzos, finalizó en sexto lugar a la edad de 17 años. «Había otros atletas que no se clasificaron y realmente quería destacar por ellos», comentó Sakamoto, reflejando la carga emocional que siente al representar a su país.
Para su última participación en los Juegos Olímpicos, Sakamoto eligió una melodía muy significativa para su programa corto: «Time To Say Goodbye». Esta elección no solo marcó su despedida de la competición, sino que también anunciaba sus planes de continuar en el ámbito del patinaje, pero como entrenadora. Su trayectoria olímpica culminó con la obtención de una medalla de plata en el evento por equipos, aunque su actuación individual la dejó «frustrada y decepcionada».
Su entrenador le ofreció palabras de aliento tras su actuación: «Eres una medallista de plata, y puedes formar a una futura medallista de oro como entrenadora, y luego podrás regresar a los Juegos Olímpicos». Este consejo resalta la importancia de la continuidad en el deporte y el papel de los exatletas en la formación de nuevas generaciones.
La trayectoria de Sakamoto es un reflejo de la evolución del patinaje artístico en Japón y de cómo la presión y las expectativas pueden influir en el rendimiento de los atletas. A medida que se prepara para una nueva etapa en su carrera, su legado en el deporte ya está bien asentado, y muchos la esperan con ansias en su nuevo rol como entrenadora.
La historia del patinaje artístico en Japón, marcada por figuras como Sakamoto, continúa creciendo, y su influencia podría inspirar a muchos jóvenes a seguir sus pasos. La expectación por ver cómo se desenvolverá en su nueva faceta es grande, y su contribución al deporte seguirá siendo relevante.





