Hilary Knight no sabía si iba a volver a jugar unos Juegos Olímpicos. A sus 36 años, capitana de un equipo que había dominado el torneo de forma abrumadora —31 goles a favor, solo 1 en contra en sus primeros seis partidos—, la final del jueves en Milán se había convertido en una pesadilla. Canadá ganaba 1-0 en el último periodo y el reloj corría. Entonces Knight se colocó frente a la portería, desvió un disparo de Laila Edwards y forzó la prórroga. Cuatro minutos después, Megan Keller recibió un pase largo de Taylor Heise, se deshizo de la defensora Claire Thompson y batió a Ann-Renée Desbiens. Estados Unidos ganó 2-1 en tiempo extra y se colgó su tercer oro olímpico en hockey femenino.
«No había manera de que perdiéramos este partido. Así de simple», declaró Knight tras el pitido final. El gol del empate fue el número 15 de su carrera olímpica, convirtiéndola en la máxima goleadora de la historia del equipo femenino estadounidense en unos Juegos. «Somos el mejor equipo de hockey femenino que he visto jamás», añadió la capitana.
| 🏒 Final femenina de hockey hielo · Milano Cortina 2026 | ||
|---|---|---|
| Medalla | Equipo | Goles |
| 🥇 Oro | 🇺🇸 Estados Unidos | 2 (prórroga) |
| 🥈 Plata | 🇨🇦 Canadá | 1 |
| 🥉 Bronce | 🇨🇭 Suiza | — |
| Goles: Kristin O’Neill (CAN) · Hilary Knight (USA, min. 58) · Megan Keller (USA, prórroga) | ||
La rivalidad más larga del deporte femenino
Desde que el hockey femenino debutó en los Juegos de Nagano 1998, solo dos países han ganado el oro: Estados Unidos y Canadá. Esta fue su séptima final olímpica consecutiva. Históricamente, Canadá lleva ventaja con cinco títulos frente a los tres estadounidenses, pero en Milán fueron las norteamericanas las que escribieron el último capítulo, remontando un marcador adverso con menos de dos minutos en el reloj.
Canada llevaba el control del juego desde el principio. Kristin O’Neill anotó en inferioridad numérica en el segundo periodo y la defensa canadiense se mantuvo sólida durante casi toda la final, obligando al seleccionador estadounidense a retirar a la portera Aerin Frankel para añadir un jugador de campo. Fue ese riesgo el que abrió el espacio para que Knight nivelara.
La despedida de Knight y el grito de las campeonas
Hilary Knight disputó en Milán su quinta y, según ella misma, última cita olímpica. Su propuesta de matrimonio a la patinadora de velocidad Brittany Bowe, realizada apenas 24 horas antes de la final, convirtió la semana en algo casi cinematográfico. Al terminar el partido, mientras sus compañeras lloraban de emoción en el hielo, la arena sonaba con Party in the USA. Las jugadoras, abrazadas, entonaron el himno nacional en la pista.
Canadá, dirigida por la legendaria Marie-Philip Poulin, reconoció la derrota con deportividad. «Hicimos todo lo que pudimos. Este equipo es como una segunda familia», dijo Poulin entre lágrimas, sin confirmar si continuará en la élite. Para muchos, fue también el final de una era para la generación dorada del hockey canadiense.




















