El torneo de hockey femenino en los Juegos Olímpicos de 2026 ha puesto de manifiesto la superioridad de Estados Unidos y Canadá, que se enfrentarán en la tan esperada final por la medalla de oro. Este encuentro, anticipado desde meses antes de que comenzara la competición en Milán, verá a las estadounidenses como favoritas claras, tras haber vencido a su rival en la fase de grupos con un contundente 5-0.
La final se disputará el próximo jueves, y los pronósticos son favorables para el equipo estadounidense, que ha dominado la competición. Las apuestas reflejan esta tendencia, con cuotas de -425 en DraftKings, -480 en FanDuel y -500 en BetMGM, lo cual sugiere una confianza considerable en la victoria de las norteamericanas.
A pesar de la historia exitosa de ambas selecciones, con 11 campeonatos mundiales ganados por Estados Unidos en los últimos 16 años y varias medallas de oro olímpicas, el hecho de que las estadounidenses sean tan favoritas contra Canadá es notable. Las canadienses han ganado cinco de las siete últimas medallas de oro olímpicas y tienen un balance de 4-2 en finales contra Estados Unidos.
El formato del torneo ha variado a lo largo de los años, lo que ha hecho que estas dos selecciones no siempre se hayan enfrentado en la misma fase. Sin embargo, de las cuatro ocasiones en que han competido en la misma ronda olímpica, el equipo que ganó el partido de grupo ha salido victorioso tres veces en la final. La única excepción fue en 2018, cuando Canadá ganó 2-1 en el partido de grupo, pero Estados Unidos se llevó el oro tras una emocionante tanda de penaltis.
En esta ocasión, el 5-0 en el partido anterior marca un hito, ya que nunca antes se había visto un marcador tan abultado entre estos dos rivales en la historia olímpica. Antes de este enfrentamiento en Milán, la mayor diferencia de goles había sido de tres tantos, cuando Estados Unidos ganó 7-4 en el grupo de los Juegos Olímpicos de Nagano en 1998, un partido que Canadá lideraba 4-1 en un momento de la contienda.
En la competición actual, el equipo estadounidense ha mostrado una solidez defensiva notable, permitiendo solo un gol en seis partidos y superando a sus rivales con un total de 31 goles a 1. Por su parte, Canadá también ha tenido actuaciones destacadas, ganando sus tres partidos de grupo y la eliminatoria contra Alemania por al menos cuatro goles. Su semifinal fue más reñida, con una victoria de 2-1 ante Suiza, aunque dominaron con 46 tiros a 8.
Un aspecto crucial en la semifinal para Canadá fue la actuación de su capitana, Marie-Philip Poulin, quien anotó los dos goles del partido. Poulin no participó en el enfrentamiento previo contra Estados Unidos debido a una lesión, lo que plantea la pregunta de si su regreso puede ser el factor que impulse a Canadá a una victoria sorpresiva.
Las expectativas eran altas para Estados Unidos desde el inicio de los Juegos, y la brecha entre ambos equipos parece haberse ampliado. Las cuotas antes de la competición oscilaron entre -150 y -190, lo que otorgaba a las estadounidenses una probabilidad de alrededor del 60% de ganar el oro. Tras su victoria por 5-0, ese porcentaje ha subido a más del 75%. La situación actual incluso sugiere que las estadounidenses tienen más del 80% de posibilidades de repetir su éxito frente a Canadá en la final.
El desenlace de este enfrentamiento no solo será clave para definir al campeón olímpico, sino que también tendrá repercusiones en la futura rivalidad entre estos dos equipos, que han establecido una de las competiciones más emocionantes en el hockey femenino.






















