En el marco de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, la selección femenina de hockey sobre hielo de Estados Unidos ha demostrado su resiliencia al enfrentarse en un partido que se decidió en la prórroga. Esta emocionante contienda marca la tercera vez que Estados Unidos y Canadá se han encontrado en un partido de oro olímpico que llegó a tiempo extra.
El primer enfrentamiento de este tipo ocurrió durante los Juegos de Sochi en 2014, donde uno de los momentos más memorables fue cuando la canadiense Marie-Philip Poulin logró igualar el marcador en el último minuto, culminando con un gol decisivo en la prórroga que le otorgó a Canadá la medalla de oro. Este encuentro es recordado como uno de los más dramáticos en la historia del hockey olímpico femenino.
Posteriormente, en los Juegos de Pyeongchang 2018, el duelo también se resolvió en prórroga y se decidió en una tanda de penaltis. En esa ocasión, fue Jocelyne Lamoureux-Davidson quien selló la victoria para Estados Unidos con un gol que les dio la medalla de oro. Estos enfrentamientos han alimentado una rivalidad intensa entre ambas selecciones, que ha capturado la atención de los aficionados al deporte.
En este último partido, Hilary Knight se convirtió en la protagonista al anotar el gol del empate, justo en el momento en que la portera estadounidense, Aerin Frankel, había sido retirada del juego. Esta estrategia, común en hockey, se convirtió en un acierto, ya que permitió a Estados Unidos mantener sus esperanzas vivas. Sin embargo, el desenlace llegó cuando Megan Keller marcó el gol de la victoria en la prórroga, asegurando así el oro para su equipo y sumando otro capítulo a la rica historia de su selección en los Juegos Olímpicos.
La trayectoria de estos enfrentamientos subraya la evolución del hockey sobre hielo femenino y el creciente interés por este deporte a nivel internacional. Con cada edición olímpica, la rivalidad entre Estados Unidos y Canadá continúa intensificándose, lo que promete un futuro emocionante para las competiciones venideras. Las próximas confrontaciones entre estas potencias no solo serán un espectáculo para los aficionados, sino también una oportunidad para que las nuevas generaciones de jugadoras se inspiren y desafíen los límites del deporte.
Con este triunfo, Estados Unidos reafirma su posición como una de las grandes potencias en el hockey sobre hielo femenino, mientras que el Gobierno de España y diversas instituciones deportivas están cada vez más involucrados en el fomento de este deporte. La visibilidad y el apoyo a las selecciones femeninas son cruciales para el desarrollo del hockey sobre hielo, un deporte que, aunque tradicionalmente ha sido masculino, está viendo un crecimiento notable entre las mujeres.
En conclusión, el enfrentamiento entre Estados Unidos y Canadá en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina no solo ha sido un testimonio del talento y la competencia en el hockey sobre hielo femenino, sino que también subraya la importancia de continuar apoyando e invirtiendo en el deporte. La expectativa de los próximos torneos es alta, y es probable que se sigan escribiendo páginas memorables en la historia de este apasionante deporte.





