La competición de hockey femenino continúa generando grandes emociones en los Juegos Olímpicos de Invierno. En un enfrentamiento que prometía ser reñido, el equipo de Canadá venció a Suiza por 2-1, gracias a una destacada actuación de la estrella Marie-Philip Poulin, quien anotó dos goles. Con esta victoria, Canadá se clasifica para la final contra el equipo de Estados Unidos, un duelo que se repetirá por séptima vez en la lucha por el oro. Hasta ahora, Canadá ha ganado cuatro de los seis enfrentamientos previos en finales olímpicas.
Poulin, en su primera anotación, estableció un nuevo récord olímpico al alcanzar su gol número 19, y el segundo, anotado en el segundo período, resultó ser el tanto decisivo. En contraste, el equipo estadounidense no tuvo que esforzarse tanto, ya que logró una aplastante victoria sobre Suecia con un marcador de 5-0 en la otra semifinal, asegurando su lugar en la final del jueves. Suecia se enfrentará a Suiza por la medalla de bronce.
El equipo estadounidense ha demostrado ser imbatible en este torneo, anotando al menos cinco goles en cada uno de sus seis partidos y superando a sus rivales con un impresionante saldo de 31-1. La portera Aerin Frankel, que logró su tercer ‘shutout’ en el torneo, atrapó 21 disparos durante el partido contra Suecia. La defensora Lee Stecklein, quien ha estado en tres Juegos Olímpicos, comentó: «Es un único disparo por el oro». Resaltó la presión adicional que implica esta final, enfatizando que el grupo está preparado para afrontarlo.
En el ámbito del bobsled, Elana Meyers Taylor hizo historia al conseguir su primera medalla de oro en los Juegos, después de haber acumulado cinco medallas en anteriores competiciones. A sus 41 años, y tras ser madre de dos hijos, la estadounidense se coronó campeona en el monobob, superando a la alemana Laura Nolte por solo cuatro centésimas de segundo. Con esta victoria, Meyers Taylor se convierte en la mujer estadounidense más laureada en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, empatando en seis medallas con la patinadora Bonnie Blair.
Ambas atletas han compartido públicamente los desafíos que enfrentaron al regresar a la competición tras la maternidad. Por su parte, Kaillie Humphries, que también competía por una medalla, se quedó con el bronce. El éxito de Meyers Taylor subraya el impacto positivo de la inclusión de más mujeres en el deporte y su capacidad para conciliar la maternidad con altos niveles de rendimiento.
En el evento de freeski, Eileen Gu, la joven promesa que representa a China, se tuvo que conformar con la medalla de plata en la final de big air. A pesar de un desempeño brillante, Gu no pudo revalidar su título, quedando a 1.75 puntos de la canadiense Megan Oldham, quien se llevó el oro con una actuación sobresaliente. La final fue retrasada más de una hora debido a una tormenta de nieve, pero finalmente se llevó a cabo, destacando la perseverancia de los atletas en condiciones adversas.
Por último, la pareja japonesa de Riku Miura y Ryuichi Kihara se recuperó de un error costoso en su programa corto y logró una espectacular actuación en el libre, lo que les permitió ganar la medalla de oro en patinaje artístico en parejas. Su actuación fue casi 12 puntos superior al segundo mejor equipo, mostrando una ejecución casi perfecta en sus combinaciones. La reacción emotiva de Kihara en el hielo al recibir la buena noticia mostró la intensa presión que enfrentan los competidores en estas grandes citas.
Estos eventos no solo destacan el talento de los atletas, sino también la creciente competitividad de los deportes de invierno y el deseo de los deportistas de superar sus límites. La atención se centra ahora en la gran final de hockey y en las próximas competiciones, donde se esperan más momentos memorables en este emocionante evento deportivo.





