El curling, un deporte que ha ganado popularidad en los últimos años, es conocido por su capacidad de atraer la atención de los espectadores, especialmente durante los Juegos Olímpicos de Invierno. Este fenómeno se repite cada cuatro años, cuando muchas personas se ven atrapadas por la emoción del juego, llegando incluso a explicar sus reglas en reuniones familiares o cenas. Su atractivo radica en que es un deporte accesible, que se puede entender rápidamente, pero que requiere años de práctica para dominar.
El curling se basa en deslizar una piedra de alrededor de 20 kilos sobre una pista de hielo de 45 metros, con el objetivo de colocarla lo más cerca posible del centro de un blanco circular, conocido como la “casa”. Sin embargo, el verdadero desafío está en calcular con precisión el ángulo y la fuerza del lanzamiento, así como en la técnica de barrido que utilizan los compañeros del jugador. Este barrido, realizado con escobas especiales, permite modificar la trayectoria de la piedra al reducir la fricción del hielo, convirtiendo así el juego en una aplicación de la física en tiempo real.
Originado en Escocia en el siglo XVI, el curling tiene un trasfondo histórico interesante. Se practicaba originalmente sobre lagos congelados y algunos historiadores sugieren que puede haber sido creado por monjes, dada la localización de las piedras más antiguas encontradas cerca de monasterios. Con el tiempo, este deporte se trasladó a Canadá, donde se convirtió en un símbolo nacional, desarrollándose en ligas competitivas de alto nivel en países como Canadá, Suecia y el Reino Unido.
A pesar de su expansión, el curling mantiene un estrecho vínculo con sus raíces. Todas las piedras utilizadas en competiciones de élite son fabricadas con granito de Ailsa Craig, una formación volcánica en Escocia. Esta roca es notablemente densa y tiene una baja absorción de agua, características esenciales que le permiten resistir el impacto y la continua exposición a condiciones de hielo. En el más alto nivel de competición, incluso la más mínima imperfección en una piedra puede afectar drásticamente la trayectoria y, en consecuencia, el resultado de un partido.
La fabricación de estas piedras está en manos de Kays of Scotland, la única empresa autorizada para extraer el granito de Ailsa Craig. Esta compañía utiliza dos tipos de granito: uno más robusto para el cuerpo de la piedra y otro más fino, conocido como Blue Hone, para la parte inferior que toca el hielo, lo que determina cómo se desliza y curva la piedra. El coste de cada piedra olímpica puede superar los 600 dólares, y un juego completo de 16 piedras puede alcanzar un total de 9.600 dólares, lo que pone de manifiesto el valor y la exclusividad de estos equipos.
Históricamente, el curling se practicaba en un entorno más relajado, especialmente en clubes de Escocia y Canadá, donde los jugadores solían tener un aspecto informal y se permitía fumar durante los partidos. Sin embargo, la evolución del deporte cambió radicalmente con su inclusión en el programa olímpico en 1998, en los Juegos de Nagano. Desde entonces, el curling ha sido visto como una disciplina de alto rendimiento, donde la técnica y la preparación física son cruciales para alcanzar el éxito.
La condición física ha cobrado gran relevancia en la actualidad, ya que cada lanzamiento exige equilibrio y fuerza en las piernas y el tronco, mientras que el barrido requiere resistencia cardiovascular y coordinación entre los jugadores. Los partidos son intensos y largos, lo que obliga a los equipos a entrenar de forma específica para soportar la exigencia física de la competición.
En el ámbito digital, el curling ha encontrado un espacio en las redes sociales, donde se observa un fenómeno de comentarios irónicos y memes relacionados con el deporte. En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, el rapero Snoop Dogg se convirtió en un inesperado embajador del curling al participar en el evento, lo que generó un gran revuelo en internet. Las imágenes de Snoop intentando jugar se hicieron virales, mostrando el contraste entre una figura del hip hop y un deporte tradicional.
Las finales del curling en los Juegos Olímpicos de Invierno se celebrarán el 21 de febrero y el 22 de febrero, en horario de Uruguay. La categoría masculina competirá el 21 a las 11:05, mientras que la femenina lo hará el 22 a las 3:05. Estos partidos serán transmitidos por Claro Sports a través de su canal de YouTube y otros medios, lo que permitirá a los aficionados seguir de cerca este emocionante deporte.

















