La esquiadora Ailing Eileen Gu, que compite con el equipo de China a pesar de haber nacido en Estados Unidos, no logró defender su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, celebrados en Milán Cortina. En la competición de freeski big air, Gu se quedó con la medalla de plata, mientras que la canadiense Megan Oldham se llevó el oro.
Gu comenzó la competición con un puntaje de 90.00 en su primer intento, lo que la situó en una posición competitiva, aunque quedó empatada en el tercer lugar. A pesar de un buen inicio, su segundo intento no fue tan exitoso, ya que no pudo aterrizar correctamente, obteniendo un puntaje de 61.25 que la dejó fuera de los puestos de medalla antes de su último intento.
En su tercera y última actuación, Gu logró un 89.00, alcanzando un total combinado de 179.00 puntos. Este resultado la colocó en el segundo lugar, aunque Oldham mantuvo una ventaja de 1.75 puntos sobre ella. La medalla de bronce fue para la italiana Flora Tabanelli.
A pesar de no haber conseguido el oro, Gu no mostró descontento por el resultado y recordó que ha ganado un total de cinco medallas olímpicas en sus dos participaciones anteriores. En los Juegos de Pekín 2022, donde logró el oro en big air y halfpipe, además de una plata en slopestyle, ha establecido su reputación como una de las mejores en el deporte.
La competición de freeski big air fue especialmente exigente para Gu, quien ha expresado sus preocupaciones sobre la programación del evento por parte de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS). La atleta ha señalado que el ajustado calendario limita su capacidad de entrenar adecuadamente para las distintas disciplinas en las que compite, algo que considera injusto. «Creo que los Juegos Olímpicos deberían epitomizar la aspiración», afirmó, defendiendo su dedicación a participar en tres eventos diferentes.
Gu ha sido objeto de controversia desde que decidió representar a China en lugar de Estados Unidos, una decisión que tomó a pesar de ser una destacada atleta estadounidense y estudiante de Stanford. Esta elección ha generado una mezcla de admiración en China y críticas en su país natal, en un contexto de tensiones geopolíticas entre ambas naciones. Aunque Gu ha sido aclamada por su decisión en China, persiste la pregunta sobre su ciudadanía estadounidense, ya que el país asiático no permite la doble nacionalidad.
En cuanto a sus próximos compromisos, Gu está enfocada en la ronda de clasificación de halfpipe, que tendrá lugar el 20 de enero, y el evento final programado para este sábado. A pesar de la presión, la joven atleta se siente optimista y ha enfatizado la importancia de celebrar la excelencia en el deporte, más allá de las dificultades que enfrenta.
Con su notable trayectoria y determinación, Ailing Eileen Gu continúa siendo una figura relevante en el esquí de freestyle, desafiando las expectativas y buscando superar sus propios límites en cada competición.





