Cortina d’Ampezzo volvió a demostrar por qué es uno de los templos históricos del deporte invernal con la ceremonia de premiación del relevo por equipos de luge en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. El 12 de febrero, la pista italiana fue escenario de una final vibrante donde la precisión milimétrica y la sincronización colectiva marcaron la diferencia.
En una disciplina donde cada centésima cuenta y un mínimo error puede arruinar cuatro descensos consecutivos, Alemania volvió a imponer su hegemonía. El equipo germano se colgó el oro olímpico, seguido por Austria (plata) e Italia (bronce), que desató la ovación local al asegurar un lugar en el podio.
Resultados del relevo por equipos – Luge
| Equipo | Tiempo total | Resultado |
|---|---|---|
| Alemania | 2:53.450 | 🥇 Oro |
| Austria | 2:53.987 | 🥈 Plata |
| Italia | 2:54.621 | 🥉 Bronce |
Alemania confirma su dominio histórico
El cuarteto alemán, liderado por los experimentados Tobias Wendl y Tobias Arlt, volvió a mostrar la maquinaria perfectamente engranada que caracteriza al luge germano. Alemania lleva décadas construyendo una cultura de excelencia en esta disciplina, combinando tradición, tecnología y una cantera sólida.
Su victoria en Cortina no fue casualidad: cada salida fue limpia, cada transición precisa y cada contacto con el hielo controlado al milímetro. En el relevo por equipos, la coordinación es tan importante como la velocidad individual. Y ahí, Alemania sigue marcando la referencia mundial.
Austria e Italia responden
Austria, representada por nombres como Thomas Steu y Wolfgang Kindl, firmó una actuación sólida que la mantuvo en la lucha por el oro hasta el último descenso. La diferencia final fue mínima, reflejo de una competencia al límite.
El bronce de Italia tuvo un significado especial. Con atletas como Verena Hofer dentro del equipo, el país anfitrión confirmó su crecimiento en la disciplina. La celebración fue ruidosa, emocional y cargada de simbolismo: Cortina premiaba a los suyos.
El relevo: velocidad y sincronización
El formato del relevo por equipos exige cuatro descensos consecutivos (individual femenino, individual masculino, dobles y un último relevo sincronizado), donde cada atleta activa el siguiente tramo tocando un panel al cruzar meta. Es una prueba de técnica, nervios y trabajo colectivo.
La ceremonia de premiación reflejó esa dimensión coral del evento. Más allá de las medallas individuales que cada deportista pueda acumular, el relevo simboliza cooperación, confianza y precisión compartida.

Cortina, escenario con peso histórico
Cortina d’Ampezzo no es una sede cualquiera. Su pista, una de las más técnicas del circuito, combina curvas rápidas con sectores donde el margen de error es mínimo. Competir aquí exige experiencia y sangre fría.
Con la jornada cerrada y las medallas entregadas, la atención se desplaza hacia las próximas finales en la montaña italiana. Pero el relevo de luge ya dejó una imagen clara: Alemania mantiene su reinado, Austria aprieta y Italia quiere consolidarse en casa.
En Milano-Cortina 2026, cada descenso escribe historia sobre hielo.







