El canadiense Brendan MacKay ha logrado medalla de bronce en la final masculina de freeski halfpipe, que se celebró en el Livigno Snow Park-Halfpipe durante el evento de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milano Cortina 2026. MacKay, que exhibió un destacado rendimiento en su tercer y último intento, obtuvo una puntuación de 91.00 puntos, lo que le permitió subir al podio tras haber tenido dificultades en sus dos primeras ejecuciones.
La competición tuvo lugar el 20 de enero, donde el estadounidense Alex Ferreira se llevó la medalla de oro con una puntuación final de 93.75 puntos, mientras que el estonio Henry Sildaru ocupó el segundo lugar con 93.00 puntos. Este evento también marcó la primera aparición olímpica de Sildaru, de 19 años, quien sorprendió a muchos con su actuación.
A pesar de haber entrado en la final con la mejor puntuación en la ronda clasificatoria, donde sumó 92.75 puntos, MacKay se mostró inicialmente inseguro. Sin embargo, su enfoque positivo y la ausencia de presión le permitieron conseguir el resultado deseado. «Es difícil de creer. He soñado con esto desde Sochi desde que se incluyó en los Juegos Olímpicos,» expresó MacKay, reflejando su orgullo tras alcanzar el podio.
En la competición, otros canadienses como Andrew Longino y Dylan Marineau también participaron, finalizando en séptimo y undécimo lugar, respectivamente. Longino, de 23 años, no pudo mejorar su actuación después de una primera ronda que le otorgó 76.50 puntos. Marineau, por su parte, mostró una impresionante amplitud al elevarse a 5.9 metros, aunque no logró una ejecución limpia y tuvo dificultades en sus intentos.
La final de freeski halfpipe femenino está programada para el próximo sábado, donde se espera que otras atletas canadienses compitan por medallas. Desde la introducción de esta disciplina en los Juegos de Sochi 2014, Canadá ha tenido un historial notable en este evento, acumulando un total de cuatro medallas.
El resultado de MacKay resalta no solo su habilidad como atleta, sino también el crecimiento del freeski en el panorama olímpico. Este tipo de competiciones no solo representan la culminación de años de entrenamiento, sino que también ofrecen una plataforma para que los esquiadores muestren su talento a nivel internacional.











