Azaria Hill y Jadin O’Brien: dos atletas olímpicas cambian de deporte a bobsleigh en Cortina d’Ampezzo

La historia de Azaria Hill y Jadin O’Brien, dos jóvenes atletas estadounidenses, destaca cómo la tradición familiar puede influir en la elección de un deporte. En Cortina d’Ampezzo, Italia, ambas se preparan para competir en los Juegos Olímpicos de Invierno, siguiendo una herencia marcada por el éxito en el deporte. Hill, cuyos padres son medallistas olímpicos, ha decidido continuar la senda familiar, pero en un ámbito diferente: el bobsleigh. El padre de Hill, Virgil, ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 1984, mientras que su madre, Cuando Howard, se alzó con el oro en el relevo 4x400m

La historia de Azaria Hill y Jadin O’Brien, dos jóvenes atletas estadounidenses, destaca cómo la tradición familiar puede influir en la elección de un deporte. En Cortina d’Ampezzo, Italia, ambas se preparan para competir en los Juegos Olímpicos de Invierno, siguiendo una herencia marcada por el éxito en el deporte. Hill, cuyos padres son medallistas olímpicos, ha decidido continuar la senda familiar, pero en un ámbito diferente: el bobsleigh.

El padre de Hill, Virgil, ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 1984, mientras que su madre, Cuando Howard, se alzó con el oro en el relevo 4x400m en el mismo año. También es importante destacar que las hermanas de Hill han cosechado medallas en otras ediciones de los Juegos, creando un legado familiar en el deporte. Desde muy joven, Hill entendió que quería formar parte de esa tradición, lo que la ha llevado a buscar un nuevo camino después de que sus tiempos en carrera no la posicionaran entre las mejores en 2021.

Jadin O’Brien, por su parte, logró dos títulos en el pentatlón de la NCAA, pero no le fue suficiente para clasificarse para los próximos Juegos Olímpicos. Al igual que Hill, se vio obligada a considerar un cambio de deporte. Ambas encontraron en el bobsleigh una nueva oportunidad, gracias a un ambiente que favorece la transición de atletas de pista a deportes de deslizamiento.

La conexión entre Hill y O’Brien se fortaleció durante su tiempo en la Universidad de Nevada, Las Vegas. Kaysha Love, compañera de estudios y atleta destacada, animó a Hill a probar el trineo. Después de asistir a un campamento de iniciación, Hill se sintió cómoda y demostró su talento, lo que le permitió unirse a equipos más competitivos rápidamente. “Nunca pensé que sería posible o que sería una oportunidad”, comentó Hill sobre su experiencia en el bobsleigh.

O’Brien también se unió a esta corriente de cambio. Inicialmente, fue reclutada por la experimentada Elana Meyers Taylor, quien la invitó a unirse al equipo olímpico tras ver su potencial durante las competiciones de verano. Sin embargo, O’Brien no se decidió de inmediato y fue solo después de una reflexión que se comprometió con este nuevo camino. Su debut en la Copa del Mundo fue prometedor, asegurándole un lugar en el equipo olímpico tras una buena actuación.

Ambas atletas ahora se encuentran ante la presión y la emoción de competir en el Centro de deslizamiento de Cortina. La experiencia de los Juegos les ofrece la posibilidad de no solo seguir sus sueños, sino también de mantener vivas las tradiciones familiares. Hill se sentirá especialmente respaldada, ya que contará con la presencia de 11 familiares en las gradas, incluidos dos medallistas olímpicos. “Están muy emocionados de verme en este viaje porque he podido seguir mi misión y crear algo para mí”, afirmó Hill.

El bobsleigh, un deporte que requiere tanto velocidad como fuerza, ha sido un camino prometedor para Hill y O’Brien. La transición de la pista a este deporte no es inusual; atletas exitosos en disciplinas de velocidad han encontrado en el bobsleigh una segunda oportunidad. Curtis Tomasevicz, un ex medallista olímpico, señala que buscan reclutar a velocistas que puedan ser entrenados rápidamente en el manejo del trineo.

La relación entre velocidad y potencia es crucial en el bobsleigh, donde cada milésima de segundo cuenta. Las decisiones tomadas en el descenso son críticas y deben realizarse en fracciones de segundo. O’Brien describe la experiencia de competir: “Es aterrador. Vas muy, muy rápido. Pero al mismo tiempo es muy emocionante. Si la carrera se hace correctamente, te sientes como si estuvieras volando”.

A medida que ambas competidoras se preparan para la carrera del viernes, el legado familiar y su deseo de sobresalir en una nueva disciplina se entrelazan. Su historia no solo es un testimonio de su esfuerzo individual, sino también de cómo los lazos familiares pueden inspirar a las nuevas generaciones de atletas, mostrando que el camino hacia los Juegos Olímpicos es diverso y lleno de oportunidades inesperadas.

En definitiva, Hill y O’Brien no solo buscan medallas, sino también el honor de representar a su familia y a su país en un escenario tan prestigioso como los Juegos Olímpicos de Invierno. Con cada deslizada, están forjando su propio camino en la historia del deporte, mientras mantienen viva la tradición que las llevó hasta aquí.

Lucas Ferrer Alarcón

Lucas Ferrer Alarcón

Periodista especializado en deportes olímpicos y competiciones de invierno. Cubre el esquí alpino, el patinaje artístico y las principales disciplinas del programa olímpico, con especial atención a la participación europea y española en los Juegos. Actualmente sigue los Juegos de Milano Cortina 2026 para OpiniónIbérica.

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