La selección española de baloncesto femenino se enfrenta a un desafío crucial en su intento por asegurar un lugar en el Mundial previsto para este verano, que se celebrará del 4 al 13 de septiembre en Alemania. Para ello, el equipo deberá competir en el torneo clasificatorio que se celebrará en Puerto Rico del 11 al 17 de marzo. Este torneo ofrece cuatro plazas para la Copa del Mundo, aunque uno de esos billetes ya ha sido asegurado por el poderoso conjunto de Estados Unidos, que ha demostrado su dominio en el baloncesto femenino.
Las estadounidenses, que recientemente obtuvieron su plaza para Berlín 2026 tras ganar el campeonato mundial, llegan a este evento con un impresionante historial. En el pasado torneo mundial celebrado en Australia 2022, lograron el oro por cuarta vez consecutiva, manteniendo un récord de 29 victorias seguidas y ninguna derrota. La última vez que no lograron avanzar en un Mundial fue en Brasil 2006, cuando perdieron contra Rusia.
El dominio de Estados Unidos se extiende también a los Juegos Olímpicos, donde han conseguido ocho primeros puestos y 60 triunfos consecutivos. Su última caída ocurrió en Barcelona 1992, cuando se conformaron con una medalla de bronce tras perder en semifinales. Este panorama pone de relieve la formidable competencia que representará para España en el clasificatorio de Puerto Rico, donde se espera que debuten varias estrellas emergentes de la WNBA, como Paige Bueckers, Sonia Citron, Kiki Iriafen, Angel Reese y Caitlin Clark.
Caitlin Clark, una de las jugadoras más destacadas, ha establecido récords impresionantes durante su carrera en la NCAA, incluyendo el récord de máxima anotación tanto masculina como femenina, con un total de 3.951 puntos. Este dato supera en 300 puntos el récord anterior de Pete Maravich. Además, se convirtió en la primera novata en la WNBA en conseguir un triple-doble y en la jugadora que más triples ha logrado en su año debut.
La fortaleza de Estados Unidos no solo reside en sus jugadoras actuales, sino también en un prometedor relevo generacional. Jugadoras como Angel Reese, quien ha destacado por su habilidad para capturar rebotes, y Paige Bueckers, quien ha sido galardonada con el premio a la rookie del año, añaden una profundidad significativa al equipo. Esto representa un gran reto para la selección española, que está en un proceso de renovación, incorporando talentos emergentes como Awa Fam, que aspira a ser una de las mejores en el próximo draft.
Además, la plantilla que representará a Estados Unidos contará con cuatro medallistas de oro de los últimos Juegos Olímpicos, como Kahleah Copper, Chelsea Gray, Kelsey Plum y Jackie Young. También se suma a la lista Dearica Hamby y Rhyne Howard, quienes lograron medallas de bronce en el 3×3 en París 2024, así como Aliyah Boston, quien regresa tras el preolímpico.
La selección española, que cuenta con jugadoras jóvenes de gran potencial, se encuentra en un momento de transición. La inclusión de talentos como Iyana Martín y otros jugadores prometedores, como Elena Buenavida y Raquel Carrera, sugiere que el futuro del baloncesto femenino en España puede ser brillante. Este clasificatorio en Puerto Rico no solo será una prueba para el equipo, sino también una oportunidad para cimentar las bases de un futuro competitivo a nivel internacional.


















