El Real Madrid se vio obligado a emitir una disculpa pública a través de la red social china Weibo tras la polémica generada por una publicación del defensa Dean Huijsen en su cuenta de Instagram. La imagen compartida contenía comentarios considerados racistas hacia la comunidad asiática, lo que desató un fuerte rechazo entre los aficionados chinos del club.
El contenido ofensivo, que fue eliminado rápidamente, mostraba a una persona de origen asiático acompañada de mensajes despectivos de terceros. Esta situación llevó al club a actuar rápidamente y a difundir un comunicado en nombre del jugador, en el que Huijsen expresaba: «Me disculpo sinceramente con mis amigos chinos. Anteriormente reenvié sin intención un contenido que incluía mensajes ofensivos. Fue totalmente involuntario y lamento el malestar causado».
Este incidente ocurre en un contexto delicado para el Real Madrid, que ha estado lidiando con diversas controversias relacionadas con la discriminación. Recientemente, se ha visto envuelto en otros casos que han puesto de relieve la necesidad de abordar el racismo, especialmente tras las denuncias del jugador Vinicius Jr. sobre insultos racistas durante competiciones europeas. El club está bajo un escrutinio mayor en este ámbito, lo que intensifica la importancia de su respuesta ante estos episodios.
Además, esta no es la primera vez que el club tiene que intervenir en situaciones polémicas relacionadas con China. En 2024, durante la final de la Champions League contra el Borussia Dortmund, el Real Madrid condenó públicamente el comportamiento de un aficionado cuyos cánticos fueron considerados ofensivos por la embajada china en España. Este tipo de incidentes resalta la sensibilidad de las relaciones entre el club y su base de aficionados en Asia.
A medida que las reacciones de los seguidores en Asia continúan, ni el jugador ni el club han ampliado sus disculpas en sus canales internacionales. Este silencio podría interpretarse de diversas maneras, y podría tener implicaciones en la percepción de la marca del club en un mercado tan importante como el chino.
El Gobierno de España también ha manifestado preocupaciones sobre el racismo y la xenofobia en el deporte, lo que añade una capa de complejidad adicional a la situación del Real Madrid. En un momento en que el club busca consolidar su imagen global, la gestión de estas crisis se vuelve esencial.
En conclusión, el Real Madrid enfrenta un reto significativo no solo en la gestión de sus relaciones públicas, sino también en la necesidad de abordar el racismo y la discriminación dentro y fuera del campo. Este incidente subraya la importancia de ser proactivo en la lucha contra el racismo, especialmente en un contexto donde los aficionados esperan una postura firme y decidida de sus clubes. La capacidad del club para manejar estas situaciones será crucial para su reputación a largo plazo y su relación con los seguidores en todo el mundo.





