El CD Tenerife no podía esperar ganar todos sus partidos, y en su intento de extender a ocho su racha de victorias, se tuvo que conformar con un empate sin goles en Lezama frente al Bilbao Athletic. Este rival ya había logrado vencer al Tenerife en la primera vuelta en el Heliodoro.
A pesar de que los blanquiazules generaron numerosas ocasiones, no lograron concretar. Fue la segunda vez esta temporada que el equipo no pudo marcar, y aunque tuvieron algunos momentos destacados, les faltó la definición necesaria para llevarse el triunfo. En el contexto actual, se dice que si no se puede ganar, al menos no se debe perder, lo que permite a los de Álvaro Cervera seguir sumando puntos. Desde el 8 de noviembre, el equipo no ha perdido en Liga, lo que les acerca a la lucha por el ascenso.
En cuanto a la alineación, la mañana del partido trajo una sorpresa con el debut del portero Gabri de Vuyst, quien sustituyó al titular Dani Martín, ausente por motivos personales. De Vuyst cumplió con su papel sin problemas, mostrando seguridad en cada acción. Además, el fichaje invernal Gastón Valles también debutó, ocupando la posición del lesionado Jesús de Miguel.
El encuentro comenzó con un ritmo alto, donde ambos equipos intentaron imponer su juego. A medida que avanzaba el primer tiempo, el Tenerife logró contener la intensidad del Bilbao Athletic y comenzó a crecer en el partido. Con una presión constante sobre el rival, el Tenerife buscó recuperar el balón en campo contrario y lanzar contragolpes, utilizando el ancho del campo, especialmente a través de Alassan y los laterales.
A lo largo del primer tiempo, el Tenerife se acercó al gol en varias ocasiones, destacando los intentos de Enric Gallego, que estuvo cerca de aumentar su cuenta personal, y otros disparos que, aunque peligrosos, no encontraron el camino a la red. Al llegar al descanso, el Tenerife había merecido marcar, pero la falta de efectividad en los últimos metros mantuvo el marcador en cero.
Durante la segunda mitad, el Bilbao Athletic mostró su intención ofensiva, creando dos oportunidades claras que pusieron en apuros a la defensa tinerfeña. Sin embargo, el Tenerife respondió con un disparo elevado de Gastón y continuó buscando la victoria. Con el partido en un intercambio de golpes, Cervera decidió realizar cambios estratégicos, introduciendo a Noel por Gastón para mantener el control del juego.
A pesar de que el Tenerife no sufrió en defensa, la falta de ocasiones claras en los últimos minutos reflejó un encuentro donde ambos equipos priorizaron no perder. Las llegadas más destacadas del Tenerife llegaron a través de Alassan, quien tuvo un par de oportunidades que no lograron materializarse.
En resumen, el empate en Lezama se considera un resultado positivo para el Tenerife, que sigue en la lucha por el ascenso. El próximo reto será recibir al Ferrol en su estadio, donde buscarán retomar la senda de la victoria.















