La delegación española de esquí de montaña ha vivido un momento histórico en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, tras conseguir dos medallas, una de oro y otra de bronce. Ana Alonso brilló en el esprint femenino y Oriol Cardona se alzó con la victoria en la categoría masculina, elevando las esperanzas del equipo español en esta competición.
Este sábado, a las 13:30 horas (Teledeporte), los relevos mixtos ofrecerán una nueva oportunidad para que las parejas españolas, formadas por Oriol Cardona y Ana Alonso, así como Maria Costa y Ot Ferrer, continúen sumando éxitos en el medallero. Cardona y Alonso, motivados por sus logros individuales, abordarán esta nueva etapa después de una jornada ya memorable en Bormio.
Ambos esquiadores cuentan con una amplia experiencia en la disciplina y son subcampeones del mundo, además de haber conquistado el título de la general de la Copa del Mundo en el año anterior. Por otro lado, Costa y Ferrer también aportarán su talento al equipo, tras haber logrado un quinto puesto en la categoría masculina.
El relevo mixto se presenta como una prueba de alta exigencia, donde España deberá enfrentarse a potencias como Francia y Suiza, que han demostrado su calidad en el esprint, con atletas destacados como Emily Harrop y Thibault Anselmet. «Esperamos la revancha de los franceses, pero estamos preparados», afirmó Cardona en la rueda de prensa posterior a su triunfo en Bormio.
La competencia entre estos países promete ser intensa, especialmente tras los resultados inesperadamente bajos de los franceses en las competiciones previas. La pareja suiza, compuesta por Marianne Fatton y Jon Kistler, también será un rival formidable, ya que Fatton es la actual campeona olímpica en esprint.
La jornada del sábado se plantea llena de interrogantes. ¿Podrán los españoles trasladar la energía del esprint a una carrera completa? La gestión del ritmo y la precisión en las transiciones serán factores claves en un formato de relevos cortos, donde cualquier error podría resultar en una pérdida considerable de tiempo.
Cardona hizo referencia a su experiencia en la Copa del Mundo de Boí Taüll, donde un error en la transición le costó la victoria. «Desde entonces me he centrado mucho en ello. Sabía que era allí donde podía perder la carrera», explicó el esquiador.
El formato del relevo mixto es bastante diferente al del esprint, ya que se compite en equipos de un hombre y una mujer que alternan en un orden establecido, comenzando siempre con la atleta femenina. Cada tanda incluye dos bucles que requieren un ascenso y un descenso, complicando aún más la estrategia de carrera.
La clave estará en la velocidad, la efectividad en las transiciones y la agresividad en las bajadas. Además, el reglamento permite la intervención de oficiales si los equipos se ven superados, lo que añade un nivel adicional de complejidad a la gestión de la carrera.
Más allá del aspecto emocional, la combinación de Cardona y Alonso promete ser muy competitiva, ya que el primero puede aportar velocidad en los tramos masculinos, mientras que la segunda llega con la confianza de una medalla en el esprint, lo que podría ser crucial para minimizar pérdidas en este intenso desafío.


















