El Audi Revolut F1 Team ha marcado un hito en la historia de la Fórmula 1, presentándose con su nuevo monoplaza R26. Esta escudería, que contará con la dirección de Mattia Binotto y los pilotos Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto, simboliza la unión entre la ingeniería avanzada y la innovación tecnológica. La colaboración con Revolut se traduce en un enfoque disruptivo que transforma la manera en que el equipo gestiona sus operaciones financieras, fusionando el mundo de las fintech con el automovilismo, en un contexto donde la reglamentación de la Fórmula 1 está en constante evolución.
Antoine Le Nel, Chief Growth & Marketing Officer y socio de Revolut, profundiza en la importancia de esta asociación, que no solo se limita a un patrocinio convencional. La integración de Revolut Business en la gestión financiera y de Revolut Pay en la tienda de merchandising del equipo busca crear una experiencia de compra fluida para los aficionados. Con más de 12 millones de euros invertidos, este acuerdo se presenta como un acercamiento innovador al automovilismo, redefiniendo las relaciones tradicionales entre marcas y equipos deportivos.
La Fórmula 1 es reconocida por su atractivo global y su capacidad para conectar con un diverso público. Con más de 70 millones de clientes en Europa, la entrada de Revolut en este escenario se traduce en una proyección internacional de su marca, permitiendo un contacto más directo con sus usuarios. La intención es que cada carrera sea una oportunidad para mostrar su ADN innovador, lo que ayudará a afianzar su presencia en nuevos mercados y a consolidar su identidad de marca.
La vinculación con una marca de renombre como Audi añade un valor significativo a este proyecto. La colaboración va más allá de la simple visibilidad en la indumentaria del equipo; se trata de una integración estratégica que busca alinear las operaciones del equipo con la filosofía de innovación de Revolut. Este enfoque 360° redefine lo que significa cooperar entre la tecnología, las finanzas y el deporte, asegurando que ambos sectores puedan beneficiarse mutuamente.
«Vemos en la Fórmula 1 un escaparate mundial con millones de seguidores en todo el mundo que año tras año va ganando nuevos fanáticos», afirma Le Nel. La intención de Revolut al asociarse con el Audi Revolut F1 Team es inyectar su espíritu disruptivo en este nuevo equipo, aspirando a competir por el Campeonato Mundial para el año 2030. Las conversaciones que llevaron a esta alianza fueron descritas como una colaboración natural entre dos entidades que comparten una visión innovadora y orientada al futuro.
Revolut ha estado invirtiendo en patrocinios deportivos de forma sostenida, conscientes de su eficacia para atraer a nuevos consumidores. La experiencia acumulada con la NBA, donde ha sido naming partner en eventos en diversas ciudades europeas, ha reforzado su convicción de que estas estrategias son clave para conectarse con un público más joven y dinámico.
En este sentido, el Audi Revolut F1 Team representa un esfuerzo por acercarse a una audiencia activa, aprovechando el entusiasmo que genera la Fórmula 1, especialmente en España, donde el interés ha crecido notablemente gracias a la llegada de nuevas carreras, incluida la inauguración del circuito de Madrid. «No hablamos solo de deporte: hablamos de alcance, afinidad y notoriedad», destaca el ejecutivo.
La presencia de Revolut en el equipo no se limita a su logo en el monoplaza; está integrada en el ADN de la escudería. Esta sinergia se refleja en la identidad estética y las operaciones del equipo, asegurando que la colaboración sea coherente y efectiva desde el primer día. Con nuevas activaciones planificadas para la temporada, como personalización de tarjetas en el Gran Premio de Melbourne, Revolut busca elevar la experiencia del aficionado y ofrecer beneficios exclusivos a sus clientes.
Con esta ambiciosa alianza, el Audi Revolut F1 Team pretende no solo competir en la pista, sino también trascender las expectativas actuales de colaboración entre el automovilismo y el sector tecnológico. Este nuevo enfoque promete transformar la forma en que las marcas interactúan con sus seguidores, estableciendo un nuevo estándar en la industria del deporte.






















