Álvaro Arbeloa ha cumplido un mes como entrenador del Real Madrid, tras reemplazar a Xabi Alonso. Su ascenso al primer equipo se produjo después de cinco años y medio en la formación de la cantera merengue. Este comienzo ha sido complicado, marcado por la eliminación en la Copa del Rey ante el Albacete y un rendimiento destacado en LaLiga, donde ha logrado un pleno de victorias, con cuatro triunfos en cuatro partidos.
El inicio de Arbeloa también ha estado marcado por la incertidumbre en la Liga de Campeones. Tras la derrota 4-2 en Lisboa ante el Benfica, el cuadro blanco se enfrenta nuevamente a una ronda de alto riesgo, similar a la del año anterior donde superó al Manchester City. Esta vez, se medirá a un entrenador portugués que regresará al Santiago Bernabéu por primera vez desde su marcha en 2013.
En medio de estos retos, el equipo ha visto una significativa baja al ser eliminado de la Copa del Rey en un encuentro inaugural donde Arbeloa se estrenó. Además, el reciente partido contra el Barcelona en la final de la Supercopa de España, que terminó con un marcador de 3-2, ha dejado al equipo sin otro título.
Con el objetivo de no cerrar la temporada en blanco, el equipo debe centrarse en la Liga de Campeones y en la liga nacional. Actualmente, la distancia con su principal rival, el Barcelona, se ha reducido a solo un punto, tras un comienzo sobresaliente en LaLiga por parte del técnico salmantino. Arbeloa ha logrado un balance perfecto, con cuatro victorias de cuatro posibles, incluyendo dos desafíos difíciles en lugares como La Cerámica y Mestalla.
La presión en la competición doméstica aumenta, sobre todo después de que el Barcelona cediera puntos ante la Real Sociedad. Con 15 jornadas aún por jugar, el duelo directo entre ambos equipos, previsto para el 10 de mayo, será crucial para definir al campeón. Arbeloa ha asumido el reto de gestionar el vestuario de manera efectiva, tras las tensiones vividas entre el delantero Vinícius y su predecesor.
Desde su llegada, el nuevo entrenador ha enfocado sus esfuerzos en recuperar al brasileño, quien ha sido criticado por la afición. Arbeloa ha declarado: «Voy a exigir a mis jugadores que busquen a Vinícius», subrayando la importancia del jugador en su esquema. La intención es recuperar la mejor versión del extremo, quien ha permanecido invariable en los seis partidos desde que asumió el mando.
Además de centrarse en Vinícius, Arbeloa ha tomado una actitud firme ante las críticas hacia su plantilla, asumiendo responsabilidades y promoviendo a jugadores como Mbappé, Bellingham, Valverde y Courtois como intocables en su estrategia. Este cambio en la gestión del equipo podría ser clave para enfrentar los desafíos que se avecinan en la temporada.
Con el futuro en la Liga de Campeones y el campeonato doméstico, Arbeloa y su equipo tienen la oportunidad de revertir la imagen del club tras un 2025 sin títulos. La presión aumentará a medida que se acerquen las eliminatorias y los partidos decisivos. Este prometedor inicio podría sentar las bases para recuperar el éxito que ha caracterizado al Real Madrid en las últimas décadas.
El camino por delante está lleno de desafíos, pero con un equipo en racha y una gestión renovada, el objetivo de alcanzar las metas establecidas se mantiene firme. Arbeloa se aferra a la esperanza de que el Real Madrid pueda volver a brillar en el contexto europeo y nacional, buscando dejar atrás un periodo sin trofeos y reafirmar su legado en el fútbol mundial.




