En una trágica serie de acontecimientos, un hombre identificado como Thales Machado, un funcionario municipal de Itumbiara, en Brasil, ha cometido un acto atroz al acabar con la vida de sus dos hijos, de 12 y 8 años, y posteriormente quitarse la suya.
Los menores fueron hallados con múltiples heridas de bala en la cabeza dentro de su domicilio. Tras el crimen, Machado se suicidó con una pistola. Aunque aún se investigan los motivos detrás de esta tragedia, las primeras hipótesis apuntan a un posible ataque de celos, y la Policía Civil se encuentra trabajando en el caso como un doble homicidio.
Horas antes de llevar a cabo el crimen, el padre había compartido en redes sociales mensajes inquietantes. En uno de ellos, que fue eliminado posteriormente, se refería a sus hijos como «mis ángeles» y mencionaba conflictos con su pareja, incluyendo una supuesta infidelidad. En una desgarradora declaración, expresó: «Por desgracia, mis hijos se van conmigo».
La tragedia ocurrió en Goiás, una región en el centro-oeste de Brasil. Tras recibir noticias preocupantes de las publicaciones de Machado, familiares y vecinos se acercaron a su hogar, donde encontraron una escena devastadora. El padre yacía en la cama con la pistola sobre el pecho, mientras que los niños estaban gravemente heridos a su lado. A pesar de que se les brindó atención médica inmediata, el mayor falleció poco después de ingresar al hospital, mientras que el menor murió tras una cirugía de emergencia.
En el lugar del suceso, las autoridades encontraron una pistola Glock calibre 380, la cual fue asegurada para análisis posteriores. También se detectó olor a combustible y se hallaron bidones vacíos, lo que forma parte de la investigación sobre lo sucedido en el interior de la vivienda.
Según informaciones que circulan en redes sociales, Machado podría haber contratado a un detective privado para investigar a su esposa, y tras confirmar su infidelidad, habría reaccionado violentamente contra sus hijos. Sin embargo, esta versión aún no ha sido corroborada por las autoridades brasileñas.
Este caso ha conmocionado a la comunidad y ha suscitado un amplio debate sobre la violencia doméstica y las enfermedades mentales en situaciones de celos y desesperación.





