Desarrollos recientes en el incendio de La Cabrera, en León, muestran que el 90% del perímetro ya está estabilizado, un avance crucial tras el inicio del fuego el 8 de agosto. Las condiciones meteorológicas serán determinantes, y se prevé completar la estabilización esta tarde si el viento lo permite, según el director técnico de extinción.
El perímetro actual del incendio abarca 140 kilómetros, pero la situación es «mucho más favorable que ayer», aunque persisten dos puntos críticos donde se concentran los recursos. En el Valle del Silencio, los equipos trabajan intensamente, mientras que en la zona este del incendio no se han registrado reproducciones del fuego.
A pesar de un avance inicial rápido, las condiciones han mejorado, y el fuego se encuentra contenido. La colaboración internacional está en marcha, con equipos de Francia y Países Bajos apoyando los esfuerzos de extinción. En total, hay tres agentes medioambientales, cinco cuadrillas terrestres y diversas unidades de bomberos trabajando en la zona.
El director de extinción ha expresado optimismo, aunque mantuvo la cautela respecto al viento previsto para mañana, lo que podría influir en el control total del perímetro. Por el momento, solo quedan llamas activas en dos flancos, y se espera que los esfuerzos continúen durante la tarde y noche para lograr el control total.
Los esfuerzos de extinción han sido respaldados por unidades de la UME, que están en la primera línea de combate contra el fuego. La situación sigue siendo crítica, pero el progreso reciente ofrece un rayo de esperanza a las comunidades afectadas por esta devastadora emergencia.
