La Comisión Europea ha presentado serias acusaciones contra Meta, señalando que la empresa ha violado las normas de competencia al obstaculizar el acceso de proveedores rivales de Inteligencia Artificial (IA) a su plataforma de mensajería WhatsApp. Este conflicto ha llevado a Bruselas a exigir cambios inmediatos que eviten «daños graves e irreparables» en el mercado europeo.
Según la Comisión Europea, hay una «necesidad urgente» de que Meta implemente medidas de protección ante el riesgo de afectar la competencia. Las prácticas de la compañía podrían crear barreras que dificulten la entrada y expansión de competidores, lo que podría «marginar irreparablemente» a los proveedores más pequeños.
El caso se remonta a diciembre del año pasado, cuando las autoridades europeas iniciaron una investigación formal para determinar si la nueva política de Meta impedía que los proveedores de IA se comunicaran con sus clientes a través de WhatsApp Business, especialmente si la IA es el servicio principal que ofrecen. Esta política, anunciada en octubre y que entró en vigor el 15 de enero, deja como único asistente de IA disponible el de Meta, excluyendo a sus competidores.
El Ejecutivo comunitario ha enviado un pliego de cargos a la compañía, advirtiendo que esta política representa una violación de las normas de competencia de la Unión Europea. Mientras la investigación continúa sin un plazo definido para su conclusión, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha declarado que «no podemos permitir que compañías tecnológicas dominantes aprovechen ilegalmente su posición para obtener una ventaja injusta».
Ribera ha destacado la importancia de actuar con rapidez en un sector como la IA, que ofrece «increíbles innovaciones» a los consumidores. Así, Bruselas está considerando imponer medidas de forma rápida a Meta para garantizar que los competidores conserven el acceso a WhatsApp mientras la investigación avanza y se evitan daños irreparables en la competencia en la Unión.
Es importante mencionar que el pliego de cargos no prejuzga el desenlace de la investigación, que abarca todo el Espacio Económico Europeo, salvo en Italia, donde las autoridades nacionales ya impusieron medidas interinas contra la empresa estadounidense en diciembre.








