Los alcaldes de San Bartolomé, Isidro Pérez; de Tías, José Juan Cruz Saavedra; de Haría, Alfredo Villalba; y de Yaiza, Óscar Noda, han manifestado en un comunicado que han forzado al presidente del Cabildo de Lanzarote y del Consorcio del Agua, Oswaldo Betancort, a proporcionar información oficial acerca de la cesión del contrato del ciclo integral del agua. Esto se debe a un periodo de «ocultismo, desinformación y falta de comunicación institucional» sobre una decisión que es de vital importancia para la isla.
Ante la seriedad de la situación y la falta de transparencia, los cuatro alcaldes han solicitado la convocatoria urgente de un Consorcio extraordinario, que se llevará a cabo el jueves por la mañana, con el fin de que el presidente explique formalmente el alcance y las consecuencias de esta operación.
Los alcaldes han denunciado que han tenido que enterarse de detalles importantes a través de terceros, específicamente mediante información proveniente de la Asamblea de Madrid y de diversas publicaciones en medios de comunicación, en lugar de recibir esta información de manera directa y oficial por parte del Consorcio, lo que representa una grave quiebra del deber de transparencia hacia los ayuntamientos que forman parte del mismo.
Uno de los aspectos que ha generado mayor preocupación entre los alcaldes es que la cesión del contrato incluye derechos de litigio. Esto significa que la empresa que asuma la concesión podría también adquirir la capacidad de ejercer acciones legales o continuar procedimientos judiciales relacionados con el contrato, lo que podría tener consecuencias económicas que afectarían al Consorcio del Agua y, por ende, a todas las instituciones públicas de Lanzarote.
Esta situación introduce un riesgo evidente para el interés general, ya que cualquier resolución derivada de estos litigios podría impactar económicamente sobre el sistema público de gestión del agua, comprometiendo recursos públicos y el equilibrio del servicio. Los alcaldes han enfatizado que resulta inaceptable que una decisión de esta magnitud se haya manejado durante semanas sin la debida información a los miembros del Consorcio, obligando a los representantes municipales a forzar la convocatoria de un órgano extraordinario para poder ejercer su responsabilidad institucional.
Asimismo, han reiterado que la gestión del ciclo integral del agua requiere el máximo nivel de transparencia, rigor y responsabilidad, advirtiendo que no se puede comprometer el futuro de un servicio esencial sin asegurar la información completa y el respeto institucional que merecen tanto los municipios como la ciudadanía de Lanzarote y La Graciosa.





