Entre finales de febrero y mediados de marzo, Cieza, situado en la Región de Murcia, se transforma en un lienzo natural donde cerca de 5 millones de melocotoneros florecen, creando un espectáculo visual deslumbrante que combina tonalidades rosas y blancas.
Este fenómeno anual, que abarca aproximadamente 13.000 hectáreas, permite a los visitantes disfrutar de una experiencia sensorial única. La floración no solo es una vista que deleita la mirada, sino que también ofrece un suave perfume y un ambiente de calma, roto solo por el susurro del viento.
Consciente del interés creciente por este evento, el Ayuntamiento de Cieza ha desarrollado un programa cultural y turístico robusto para la Floración de Cieza 2026, que se extenderá hasta el 22 de marzo. Esta iniciativa busca posicionar el evento como un atractivo esencial para el turismo de interior en la Región de Murcia.
Los visitantes podrán disfrutar de más de 60 actividades culturales, deportivas y gastronómicas, que complementan la belleza del paisaje. Las rutas guiadas, ya sea a pie o en bicicleta, son el eje central de esta programación, llevándolos a lugares como La Brujilla y el Paseo Ribereño, donde se pueden observar los campos en flor desde miradores naturales.
Entre los mejores miradores destacan el de la Macetúa, el del Olmico, cercano a La Barratera, y el de El Soto de la Zarzuela, que se encuentra a poca distancia del Centro de Recepción de Visitantes de la Floración. Cada uno ofrece vistas espectaculares del paisaje en flor, siendo especialmente recomendables las visitas al atardecer, cuando la luz dorada realza los colores.
Además, la Vía Verde de la Floración se presenta como una opción cómoda para las familias que desean recorrer los campos en plena explosión de colores. La festividad no se limita al entorno rural; el casco urbano de Cieza también se anima con conciertos, exposiciones y actividades culturales que llenan de vida las plazas y espacios públicos.
Las actividades no solo invitan a la observación, sino que también alienta la participación activa a través de certámenes de fotografía y pintura, donde los asistentes pueden plasmar su visión artística de la floración. El evento incluye caminatas y rutas ciclistas familiares, como la Subida al Portazgo el 1 de marzo y actividades moteras que combinan deporte y naturaleza, fomentando un turismo activo y sostenible.
La gastronomía juega un papel importante durante la floración, con restaurantes y bares de Cieza ofreciendo menús especiales que destacan productos locales, especialmente el melocotón, que es un símbolo cultural y económico de la región. La feria gastronómica «Degusta Cieza», que se llevará a cabo del 5 al 8 de marzo, ofrecerá una variedad de tapas que rinden homenaje a los sabores locales.
Quienes visiten Cieza durante la floración también encontrarán un patrimonio cultural significativo, que incluye el yacimiento árabe de Siyâsa, uno de los más destacados en España, y la Cueva-Sima de la Serreta, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estos lugares históricos revelan la conexión entre esta tierra y el agua, así como su rica tradición agrícola.
La floración de Cieza es, en esencia, un recordatorio de la belleza efímera de la naturaleza. Aunque las flores solo perduran unas semanas, la experiencia deja una huella imborrable en la memoria de quienes participan. La autenticidad y sostenibilidad de este evento hacen de la floración de Cieza una escapada imprescindible para aquellos que buscan un destino donde la naturaleza y la emoción se entrelazan.





