Ubicado junto al lago de Alqueva, inmerso en un entorno natural impresionante, se encuentra São Lourenço do Barrocal, un hotel rural que destaca por su lujo discreto y su compromiso con la sostenibilidad. Este establecimiento, que cuenta con una clave Michelin, se erige como uno de los mejores hoteles de campo en Portugal, ofreciendo a sus huéspedes una experiencia inolvidable.
El hotel, que se sitúa a poca distancia de la frontera con España, cerca de Villanueva del Fresno en la provincia de Badajoz, es una antigua hacienda agrícola con más de doscientos años de historia. Al llegar, un camino de piedra flanqueado por una frondosa arboleda nos da la bienvenida a este refugio alentejano. São Lourenço do Barrocal ha sido transformado en un complejo turístico que revive la esencia de una próspera granja donde vivían más de cincuenta familias. La rehabilitación, bajo la dirección del arquitecto Eduardo Souto de Moura, ha respetado las estructuras originales, creando espacios comunes que evocan el pasado.
Este hotel no solo preserva la historia agrícola de la zona, sino que también pone en valor los restos megalíticos y romanos que se encuentran en la propiedad. Además, su compromiso con la sostenibilidad se refleja en la gestión ambiental, la utilización de energías renovables y el cuidado del agua, aspectos que contribuyen a la tranquilidad y el bienestar de sus visitantes.
Las instalaciones del hotel incluyen un magnífico spa que utiliza productos de alta calidad, un gimnasio completamente equipado y kilómetros de senderos que invitan a explorar la naturaleza en bicicleta, a caballo o caminando. La decoración de las habitaciones y suites, caracterizada por su amplitud y sencillez, se integra perfectamente en el entorno, creando un ambiente acogedor.
Entre las actividades que ofrece São Lourenço do Barrocal, no hay que olvidar su propuesta gastronómica. La cocina del hotel se basa en productos locales y de temporada, muchos de ellos procedentes de su propia huerta. Platos como la «sopa alentejana de tomate con ovo escalfado» y la «presa de porco con migas de espargos alentejanos» son solo algunas de las delicias que se pueden degustar. La bodega del hotel ofrece una excelente selección de vinos, destacando los de la propia finca.
El desayuno buffet es otro de los puntos fuertes, con una amplia variedad de opciones que garantizan un inicio perfecto para el día. La atención al detalle por parte del personal, amable y profesional, contribuye a crear un ambiente cálido y acogedor en todo momento.
En resumen, São Lourenço do Barrocal es un destino que no solo ofrece lujo y exclusividad, sino que también respeta y celebra su rica herencia cultural y natural. Un lugar donde el tiempo parece transcurrir más lentamente, invitando a disfrutar de cada momento.





