La cuarta temporada de «Los Bridgerton» llega a Netflix, y con ella, un nuevo capítulo en las historias de romance y drama ambientadas en la sociedad del siglo XIX. La ciudad de Bath, situada a unas dos horas de Londres, vuelve a ser el escenario elegido para esta serie que ha cautivado a millones.
Conocida por su arquitectura georgiana y sus elegantes calles, Bath fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Esta distinción se debió a sus famosas termas romanas, fundadas alrededor del año 43 d.C., así como por sus notables edificios de piedra y monumentos históricos, que en la serie se convierten en las residencias y puntos de encuentro de los personajes principales.
Además de ser un destino atractivo para los seguidores de «Los Bridgerton», Bath ofrece una rica variedad de monumentos que merecen ser explorados, como el Royal Crescent, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el Museo Holburne y el emblemático puente Pulteney, que guarda similitudes con el Ponte Vecchio de Florencia. Las Termas Romanas de Bath son reconocidas como las mejor conservadas de Europa.
En septiembre de cada año, Bath se transforma en un homenaje a la célebre autora Jane Austen con su festival anual, que en 2026 se celebrará del 11 al 20 de septiembre. Este evento cultural, que atrae a más de 5000 visitantes, recrea la atmósfera del siglo XIX, destacando la Grand Regency Costumed Promenade, un desfile en el que los asistentes visten trajes de época. Es una experiencia que resulta especialmente atractiva para los aficionados a la serie, pero se recomienda adquirir las entradas con antelación, ya que suelen agotarse rápidamente.
En resumen, Bath no solo es un lugar que fascina a los fans de «Los Bridgerton», sino que también es un destino cultural lleno de historia y belleza, perfecto para aquellos que deseen conocer más sobre la aristocracia británica y sus tradiciones.





