Recientemente, el Castillo del Playazo, ubicado en el Parque Natural Cabo de Gata – Níjar, ha sido objeto de una preocupante pintada que hace alusión al narcoturismo. En una de las ventanas tapiadas de la Batería de San Ramón se ha dejado un mensaje que simplemente dice «Narcoturismo», fechado el 6 de febrero. Este castillo, conocido por su belleza a pesar de su estado de ruina y que no está abierto al público, atrae anualmente a miles de turistas.
La pintada, realizada por un grupo que se identifica como «La Peña», genera múltiples interrogantes. Algunos sugieren que podría ser una referencia de los mismos pilotos de narcolanchas que operan en la zona. Otros piensan que puede tratarse de una forma de «narcoturismo», donde visitantes buscan conocer en persona los escenarios del narcotráfico en la provincia de Almería. O tal vez, es solo una broma de mal gusto que marca este paraje de sol y playa con la sombra de la delincuencia.
Es importante recordar que El Playazo ha sido escenario de incidentes violentos relacionados con el narcotráfico, como un tiroteo que ocurrió en diciembre, donde se reportó el uso de armas automáticas. Las autoridades investigaron el evento como un posible conflicto entre bandas criminales, marcando un nuevo capítulo en la historia de este emblemático lugar.
El narcoturismo abarca dos aspectos: por un lado, la adquisición y consumo de drogas, como en los coffee shops de Ámsterdam; y por otro, la visita a lugares vinculados a la producción y distribución de estupefacientes, como sucede en destinos en Marruecos o Colombia. Ahora, el Parque Natural Cabo de Gata – Níjar parece sumarse a esta tendencia.
El Castillo del Playazo, construido en 1764 por orden de Carlos III para proteger la costa de los ataques de piratas berberiscos, ha pasado por diversas etapas. Desde su venta en 1875, ha perdido su función militar y ha quedado en el abandono, aunque en las últimas décadas se han realizado esfuerzos para su conservación. A pesar de su deterioro, este sitio ha sido escenario de eventos privados y ha llegado a estar a la venta, aunque actualmente se encuentra en un estado de ruinas.





