El 14 de febrero de 2026, en las lecturas del día, se destaca el papel fundamental de la evangelización en la expansión del cristianismo. En la primera lectura, el apóstol Pablo junto a Bernabé, tras ser rechazados por los judíos, decide dedicar su esfuerzo a los gentiles, cumpliendo así el mandato divino de llevar la luz de la salvación a todos los rincones de la tierra.
Según se narra en el libro de los Hechos de los Apóstoles, Pablo y Bernabé expresaron que la palabra de Dios debía ser anunciada primero a los judíos, pero al ser desechada, se volcaron hacia los gentiles, quienes recibieron con alegría el mensaje y creyeron en la promesa de la vida eterna. Este acto de fe fue celebrado y la palabra del Señor comenzó a esparcirse por toda la región.
En el Salmo 116, se invita a todas las naciones a alabar al Señor, resaltando la firmeza de su misericordia y su fidelidad eterna. Esta proclamación subraya la universalidad del mensaje cristiano, que trasciende fronteras y culturas.
El Evangelio del día, tomado del relato de San Lucas, presenta a Jesús enviando a setenta y dos discípulos para preparar su llegada a diversas ciudades. Les instruye a que se dirijan sin provisiones, confiando en la hospitalidad de aquellos que los acogen. Este mandato refleja la simplicidad y la urgencia de la misión que deben cumplir: anunciar que el Reino de Dios está cerca.
Jesús utiliza la metáfora de «corderos en medio de lobos» para describir la vulnerabilidad de sus enviados frente a un mundo que puede ser hostil. Sin embargo, esta imagen también trae consigo la esencia del servicio y la entrega que deben caracterizar a los discípulos. La misión no es solo un deber, sino una llamada a imitar el sacrificio de Cristo, quien se presenta como el Cordero que se entrega por la humanidad.
El mensaje de paz que Jesús les encomienda es un símbolo de reconciliación y esperanza. La predicación del evangelio no solo busca sanar cuerpos, sino también corazones, invitando a todos a unirse a la búsqueda de una vida en plenitud y en armonía.
El Comentario del Evangelio resalta cómo, a través de la fe y el testimonio de vida, aquellos que creen pueden llevar luz y esperanza a un mundo que a menudo se encuentra en la oscuridad. La misión de los discípulos es, por tanto, un acto de valentía y amor, un llamado a la transformación personal y comunitaria.
Así, el día de hoy nos invita a reflexionar sobre nuestra propia misión en el mundo y cómo podemos ser instrumentos de paz y reconciliación en nuestra sociedad.









