Las estaciones de tren y autobuses de Ferrol se encuentran en una situación crítica, con usuarios que las describen como «tercermundistas» y «fantasma». Desde 2019, la ciudad espera la firma de un convenio que permita la unificación de estas terminales, un proceso que ya se ha prolongado durante siete años.
Los ciudadanos manifiestan su frustración ante la falta de actividad en estas estaciones, que parecen más desiertas que nunca. La inacción en este aspecto no solo afecta la movilidad local, sino que también refleja una falta de avance en la modernización de infraestructuras en la región.
La necesidad de un sistema intermodal que integre de manera eficiente trenes y autobuses es cada vez más urgente. Los usuarios reclaman que esta falta de infraestructura es indicativa de un retroceso, comparándola con situaciones de países en vías de desarrollo.
A medida que el año 2026 se acerca, la población de Ferrol continúa esperando una solución que mejore el transporte público y que facilite el acceso a la ciudad y sus alrededores, algo que podría revitalizar la actividad económica y social de la zona.





