El estado de las carreteras en España se ha vuelto alarmante, convirtiéndose en verdaderas trampas para los conductores. Recientemente, un conductor experimentado compartió su experiencia tras reventar dos neumáticos en la A-4, donde múltiples vehículos se encontraban parados a su alrededor debido a problemas similares.
Según un informe de la Asociación Española de la Carretera, el déficit de mantenimiento de las carreteras supera los 12.000 millones de euros, una cifra que aumenta anualmente en 1.000 millones. Las recientes lluvias han agravado la situación, causando que el asfalto se deteriorara aún más y que aparecieran socavones profundos en las principales vías, como la A-4 y la A-92.
El conductor, identificado como Emilio Salmoral, relató que «he reventado los dos neumáticos del lado derecho y hay ocho coches más a mi lado». Este tipo de incidentes se ha vuelto cotidiano, con conductores que recurren a las redes sociales para informar sobre las condiciones peligrosas de las carreteras andaluzas.
En el caso de Emilio, los hechos sucedieron en el kilómetro 339 de la A-4 en dirección a Córdoba. La espera por la asistencia fue larga, ya que la grúa tardó más de una hora en llegar debido a la saturación del servicio por el alto número de vehículos afectados. «La grúa tardó más de una hora en llegar porque están saturadas de coches que han reventado un neumático», comentó Emilio.
A pesar de que las autoridades han intentado mitigar la responsabilidad señalizando las áreas más dañadas, esto no soluciona el problema. Emilio planea presentar una denuncia por los daños ocasionados, aunque teme que pueda resultar inútil.
La situación se complica aún más debido a que muchos vehículos nuevos ya no incluyen una rueda de repuesto, sino que cuentan con sistemas anti pinchazos, lo que obliga a los conductores a esperar a la grúa para ser trasladados a un taller donde puedan adquirir un neumático nuevo. Este problema de infraestructura vial plantea serias preocupaciones sobre la seguridad en las carreteras españolas.





