Desde el pasado miércoles, un grupo de familias en Córdoba ha tenido que abandonar sus hogares debido a la crecida del río Guadalquivir. Estas familias, procedentes de cinco asentamientos chabolistas, se encuentran actualmente alojadas en el pabellón de Vista Alegre, donde enfrentan una situación de incertidumbre y cansancio.
Eliás, educador social del programa de Unidad de Calle del Ayuntamiento de Córdoba, ha estado trabajando intensamente para brindar apoyo a los afectados. En la capital cordobesa existen 17 asentamientos chabolistas, donde casi todos los residentes son de origen rumano. Eliás y su equipo se encargan de facilitar la integración de los menores en el sistema educativo y ayudar con cuestiones administrativas y sanitarias.
La situación se ha vuelto más crítica tras el paso de la borrasca Leonardo y la reciente borrasca Marta, lo que ha provocado el desbordamiento de arroyos y ha puesto en peligro la vida en estos asentamientos. Más de 60 personas han sido evacuadas, y aunque están a salvo en Vista Alegre, la incertidumbre sobre el estado de sus hogares genera un ambiente de estrés.
En el pabellón, se han establecido rutinas para ofrecer un mínimo de comodidad a los desalojados. Se les proporciona comida, higiene y espacios para los más pequeños, incluyendo actividades recreativas como castillos hinchables. Sin embargo, la preocupación por el futuro persiste, ya que muchos temen no poder regresar pronto a sus viviendas.
Las familias desalojadas son en su mayoría conocidas entre sí, y algunos han tenido que buscar refugio en otros asentamientos o han optado por alquilar viviendas con mejores condiciones, aunque esto implique un sacrificio económico considerable. Desde el miércoles, al menos 40 núcleos familiares han pasado por el pabellón de Ciudad Jardín, lo que suma un centenar de personas que ahora se enfrentan a la pérdida de sus hogares.
Eliás destaca la necesidad de evaluar el daño causado y planificar la reubicación de los asentamientos afectados, subrayando la importancia de prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro. Por ahora, el enfoque está en garantizar que las familias puedan volver a una vida digna lo antes posible, mientras continúan colaborando para hacer la situación más llevadera.















