El 10 de febrero, un residente de Robleda-Cervantes, en la comarca de Sanabria, presentó una denuncia ante la Unidad Provincial de Carreteras. Esta queja se suma a otra ya realizada ante el cuartel de la Guardia Civil de Puebla de Sanabria el lunes anterior, relacionada con un pinchazo sufrido en su vehículo.
El incidente ocurrió el 30 de enero, alrededor de las 9:00 horas, mientras circulaba por la autovía A-52 en el tramo entre los kilómetros 92 y 188, que conecta las provincias de Zamora y Ourense. Este conductor, habitual de la vía, expresó su preocupación por la dificultad de maniobrar para evitar los baches, que considera peligrosos.
El afectado se percató de los daños en su neumático varios días después, al notar un abultamiento y, tras una inspección más detenida, descubrió un agujero significativo en el caucho. El coste de la reparación ascendió a 300 euros, ya que tuvo que cambiar dos ruedas.
La situación de la carretera ha derivado en numerosas quejas por pinchazos y reventones en las últimas semanas. El denunciante señala que, debido a la acumulación de agua y nieve, los baches son prácticamente invisibles hasta que se está dentro de ellos. Como medida, se han colocado conos para señalizar los baches, aunque no se han marcado todos, y se ha restringido la circulación a un solo carril en algunos tramos de la autovía en ambos sentidos.





