El anuncio protagonizado por Serena Williams durante la Super Bowl ha suscitado fuertes críticas entre el ámbito médico. La extenista mostró cómo perdió más de 15 kilogramos gracias a inyecciones de Ozempic, un fármaco que actúa como agonista del GLP-1, lo que ha generado preocupación sobre la forma en que se presenta este tratamiento.
Los médicos advierten que el anuncio fomenta la demanda directa de estos medicamentos, impulsando a pacientes a solicitar el fármaco sin una consulta adecuada con profesionales de la salud. El endocrinólogo Antonio Mas señala que el mensaje del anuncio simplifica tanto los beneficios como los riesgos asociados con el uso de Ozempic, lo cual es peligroso.
La compañía de telemedicina Ro, que ofrece diagnóstico y envío directo del tratamiento, ha sido elogiada por la calidad de su publicidad, aunque algunos consideran que la elección de Williams como embajadora está dirigida a un público que busca perder peso de manera rápida y poco saludable.
Mas explica que el anuncio desplaza la autoridad médica, convirtiendo a los doctores en meros dispensadores de fármacos. Muchos pacientes llegan a las consultas demandando este tipo de tratamientos, y si un médico decide no prescribirlo, existe el riesgo de que no regresen.
Este tipo de publicidad, aunque destinada principalmente a Estados Unidos, también llega a España, donde la promoción de medicamentos es mucho más restringida. La imagen de Williams, una mujer fuerte y deportista, puede llevar a confusiones sobre quién debería utilizar estos tratamientos.
El endocrinólogo aclara que los agonistas de GLP-1 son facilitadores de cambio, pero no soluciones mágicas. Sin seguimiento médico, los pacientes pueden experimentar efectos adversos y la recuperación del hambre una vez que se suspenda el tratamiento.
A pesar de las críticas, Mas también encuentra aspectos positivos en el anuncio. La visibilidad del tratamiento para la obesidad como enfermedad es un avance, ya que ayuda a reducir el estigma que rodea a quienes padecen esta condición. Así, la intervención de una figura pública como Williams puede contribuir a normalizar el uso de tratamientos para la obesidad.
En conclusión, aunque el anuncio de Ro logra llamar la atención sobre un tema importante, su forma de abordar el tratamiento de la obesidad ha generado un debate necesario sobre la ética de la publicidad médica y la responsabilidad de las figuras públicas en la promoción de medicamentos.





