Un equipo de expertos de la Universidad de Toronto ha presentado nuevas directrices que buscan hacer más sostenibles los quirófanos en Canadá. La guía, publicada en la revista CMAJ (Canadian Medical Association Journal), propone aplicar los conceptos de reducir, reutilizar, reciclar y repensar para minimizar el impacto ambiental de estos espacios críticos en los hospitales.
Las recomendaciones surgen de una colaboración multidisciplinaria que incluye médicos, administradores, especialistas ambientales y pacientes. La iniciativa se ha llevado a cabo con apoyo del Departamento de Cirugía y del Centro Colaborativo para el Clima, la Salud y la Atención Sustentable de la universidad. Se estima que el sistema de salud canadiense genera casi el 5% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, además de producir 200.000 toneladas de otros contaminantes, muchos de los cuales provienen de áreas remotas.
Las directrices, que actualizan una versión anterior de 2020, incluyen 21 recomendaciones prácticas. Estas sugieren, por ejemplo, la importancia de apagar las luces y la calefacción en los quirófanos cuando no están en uso, el uso de dispositivos y batas quirúrgicas reutilizables, el desarrollo de programas de reciclaje y una reflexión sobre la eliminación de suministros no utilizados y dispositivos obsoletos. La doctora Sarah Ward, cirujana ortopédica en el Hospital St. Michael»s y profesora adjunta en la Universidad de Toronto, afirma que «la adopción de estas recomendaciones generalmente conferirá beneficios tanto ambientales como financieros, y frecuentemente también beneficiará a quienes brindan y reciben atención».
Sin embargo, la implementación de estas propuestas no será sencilla. Los autores de la guía advierten que se requerirán estrategias personalizadas, ya que no todas las recomendaciones serán viables en todos los hospitales. Existen diversas barreras, como limitaciones en recursos financieros, de tiempo y de personal, así como la aceptación del personal y restricciones administrativas que pueden limitar la adopción de estas medidas.
El equipo detrás de estas directrices espera que los hospitales y departamentos quirúrgicos consideren seriamente sus recomendaciones. «Dado el gran impacto ambiental de los quirófanos y el peligro que representan para la salud humana el cambio climático y otros desafíos ecológicos globales, instamos a quienes brindan atención quirúrgica a que revisen estas directrices cuidadosamente y adopten tantas recomendaciones como sean posibles dentro de sus propias organizaciones», concluyen los expertos.














