El Ayuntamiento de Salamanca ha puesto en marcha una campaña de prevención contra la oruga procesionaria en los parques públicos de la ciudad. Esta iniciativa busca anticiparse a los meses de calor, cuando el insecto comienza a descender de los árboles, lo que puede generar problemas de salud tanto para las personas como para los animales de compañía.
Según explicaron desde el Consistorio, la oruga procesionaria pasa el invierno en grandes bolsones en la parte alta de ciertas coníferas, como pinos y cedros. Aunque su descenso suele comenzar en febrero, este puede variar según las temperaturas. Por ello, es fundamental adoptar medidas preventivas para evitar el contacto de las orugas con la población.
La campaña de prevención inicia cada septiembre con un primer proceso de endoterapia, que consiste en inyectar a los árboles susceptibles sustancias específicas que actúan como método preventivo. Este año, se han tratado los pinos y cedros de varias zonas verdes de Salamanca, incluyendo el parque de La Alamedilla, el parque de los Jesuitas, el parque de la Chinchibarra y el parque de Las Musas. Sin estas intervenciones, estos árboles podrían verse gravemente afectados por la plaga, que debilita y provoca la pérdida de hojas.
Durante los primeros meses del año, se activa una segunda fase de la campaña, en la que las empresas concesionarias del servicio municipal instalan trampas en árboles de difícil acceso. Estas trampas, que consisten en anillos alrededor del tronco, impiden que las orugas lleguen al suelo al quedar atrapadas en el sistema.
Además, se lleva a cabo la retirada y eliminación de los bolsones que albergan las orugas antes de que estas puedan descender al suelo, utilizando para ello un camión con cesta. Junto a estas acciones, el Ayuntamiento de Salamanca también fomenta la biodiversidad a través de su estrategia de infraestructura verde, conocida como Savia Red Verde, que incluye la construcción e instalación de nidos para aves insectívoras que se alimentan de las orugas. Este enfoque natural y biológico busca mitigar las plagas y contribuir a un ambiente más saludable para la ciudadanía.
El Ayuntamiento subrayó que el aumento de la biodiversidad y la presencia de especies faunísticas compatibles con el ser humano son esenciales para enriquecer los ecosistemas de Salamanca y generar beneficios significativos para la salud pública.





