Un reciente estudio nacional sobre la percepción social de la tecnología sanitaria en relación con la diabetes ha mostrado que el 91 por ciento de los españoles apoya la integración de esta tecnología en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Esta investigación fue impulsada por la Cátedra UdG-Dexcom, en colaboración con la Federación Española de Diabetes (FEDE) y llevada a cabo por beBartlet.
Según los resultados, solo el 14 por ciento de los 1.847 encuestados se considera bien informado acerca de la diabetes, y un 75 por ciento percibe la información actual como insuficiente. Esta situación resalta la necesidad de modelos de atención preventiva y personalizados que faciliten la toma de decisiones para los más de 4,7 millones de pacientes diabéticos en España.
Más del 90 por ciento de la población cree que «la sanidad pública debería utilizar tecnología para fomentar hábitos saludables relacionados con la alimentación, el peso, la salud mental o la actividad física». Este apoyo refuerza la urgencia de integrar soluciones que anticipen riesgos, promuevan el autocuidado y mejoren la gestión de enfermedades crónicas como la diabetes.
No obstante, un 67,7 por ciento de los encuestados considera que las políticas sanitarias «no priorizan su salud y bienestar», lo que refleja una desconfianza en la capacidad del sistema para atender las necesidades reales de los pacientes. Josep Vehí, catedrático de la Universidad de Girona y director de la Cátedra UdG-Dexcom, ha afirmado que el 78 por ciento de los participantes considera la prevención como la principal prioridad sanitaria, y sostiene que la inteligencia artificial puede desempeñar un papel crucial en este ámbito, facilitando pronósticos y evaluaciones de riesgo mediante el análisis de datos.
Raquel García Gordon, directora general de Dexcom Iberia, ha señalado que una sociedad envejecida enfrenta un aumento de patologías crónicas, lo cual demanda un sistema público que responda de manera diferente a la atención crónica. «La tecnología es la clave, ya que puede hacer que el sistema sanitario sea más sostenible a través de la prevención», afirmó García Gordon.
Desde la perspectiva de los pacientes, Alfredo Ledesma, miembro de la Junta Directiva de FEDE, ha destacado que la tecnología debe ser una herramienta que ayude a anticipar situaciones de riesgo. Además, ha subrayado la incertidumbre que sienten las personas con diabetes, quienes no pueden estar constantemente pendientes de dispositivos como «el sensor o la máquina», debido a sus responsabilidades cotidianas. Por ello, es fundamental proporcionar información «clara y personalizada» para que los pacientes puedan actuar de forma preventiva.
El estudio también revela que el 87 por ciento de los encuestados aboga por un acceso equitativo a la tecnología sanitaria, sin importar si se vive en zonas rurales o urbanas. Sin embargo, el 61 por ciento considera que la atención sanitaria varía significativamente según la zona y el nivel asistencial. Ledesma ha expresado que desde FEDE experimentan esta inequidad con frustración, y ha instado a los pacientes a empoderarse para regularizar el acceso a la tecnología.
García Gordon ha enfatizado la importancia de la personalización y de garantizar un acceso equitativo a la tecnología. La adquisición de tecnología en las comunidades autónomas se lleva a cabo a través de concursos públicos, que son a menudo «lentos y burocráticos», lo que puede resultar en la financiación de tecnologías obsoletas.
La falta de conocimiento sobre la diabetes es otro punto relevante; un 60 por ciento de los españoles se siente con conocimientos medios sobre la enfermedad, mientras que un 25 por ciento reconoce saber poco o muy poco. Además, el 75 por ciento opina que la información disponible sobre diabetes es deficiente. Ledesma ha enfatizado la necesidad de proporcionar información clara y accesible para que las personas con diabetes puedan autogestionar su salud de manera efectiva.
Finalmente, el 75 por ciento de los encuestados confía en la inteligencia artificial para mejorar la gestión de enfermedades crónicas. El 30 por ciento ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en su cuidado de la salud, y un 36 por ciento está interesado en utilizarlas en el futuro, cifra que se prevé que se duplique en breve. Además, el 60 por ciento de los encuestados considera que la administración debe incorporar la inteligencia artificial en la gestión y atención sanitaria.









