En las elecciones celebradas el pasado domingo en Aragón, Vox ha logrado un notable aumento en su representación, alcanzando un 17,8% de los votos y un total de 14 diputados, lo que le permite superar al PSOE en la ciudad de Teruel. Este resultado marca un importante avance respecto a los siete diputados que obtuvo en los comicios autonómicos de 2023.
Con este crecimiento, Vox se posiciona como un actor clave en el futuro político de la región, ya que tiene la capacidad de facilitar la reelección de Jorge Azcón como presidente autonómico. Este sería el tercer mandato del partido en el Parlamento aragonés, tras su entrada en 2019 con tres representantes.
Las expectativas para estas elecciones eran positivas para Vox, y el resultado obtenido recuerda a la situación vivida en Extremadura, donde el partido duplicó su representación en un escenario similar. En ese sentido, la estrategia de Vox en Aragón ha seguido el mismo patrón que en otras regiones, con un fuerte énfasis en la agricultura, la ganadería y la seguridad, temas que han resonado con los votantes.
Durante la campaña, el líder del partido, Santiago Abascal, se comprometió a actuar como una alternativa al PP y al PSOE, culpando a estos partidos de los problemas que afectan a Aragón y a España en general. En particular, Vox ha criticado las políticas medioambientales que, según ellos, fomentan la inmigración ilegal y agravan la crisis de acceso a la vivienda.
Uno de los temas centrales en la campaña fue la aprobación del acuerdo de Mercosur, que Vox considera una traición al sector agrícola. Además, el partido ha mantenido una postura firme contra el trasvase del Ebro, generando controversia y críticas de otros partidos sobre su postura en temas hídricos.
Las tensiones entre Vox y el PP también se han evidenciado durante la campaña, especialmente en el contexto de las negociaciones para formar un gobierno de coalición en Extremadura, que se encuentra en un punto muerto. La revelación de audios donde se critican las estrategias de Abascal ha intensificado estas fricciones, llevando a acusaciones mutuas entre ambos partidos.
A pesar de estos desafíos, Vox ha mostrado confianza en que su apoyo entre los votantes se mantendrá, insistiendo en que las revelaciones sobre su estrategia no afectarán el resultado electoral.









