El partido Vox ha celebrado una noche de euforia tras los resultados obtenidos en las recientes elecciones en Aragón, donde ha duplicado su representación al pasar de siete a catorce escaños. Este incremento ha llevado a la formación de Santiago Abascal a alcanzar el 17,88% de los votos, un punto más que en las elecciones celebradas en Extremadura el 21 de diciembre.
Con este resultado, la gobernabilidad de Aragón queda en manos de Vox, que se encuentra en una posición privilegiada para negociar con el presidente del Gobierno regional, Jorge Azcón. Abascal ha advertido que si el Partido Popular (PP) desea cambiar sus políticas, puede contar con Vox, pero que de lo contrario, tiene al PSOE como alternativa.
Este triunfo electoral no solo resalta el crecimiento de Vox, sino que también pone de manifiesto la caída del PP, que había convocado elecciones anticipadas en un intento por evitar depender de Vox tras la negativa de este último a apoyar los presupuestos de la comunidad. Ahora, el PP se enfrenta a una formación de derecha radical más fuerte que nunca, lo que complicará su capacidad de gobernar sin el apoyo de Vox.
El ascenso de Vox representa un cambio significativo en el panorama político español, especialmente en comunidades autónomas como Aragón, donde su influencia ha ido en aumento. Este nuevo ciclo electoral promete ser un desafío tanto para el PP como para el PSOE, que deberán adaptarse a la nueva realidad política que emerge tras los resultados obtenidos por Vox.









