El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado su satisfacción por la decisión de Felipe González de permanecer en el PSOE, pero ha reiterado que tiene la firme intención de volver a presentarse a las elecciones generales en 2027. Esta declaración se produce tras el revés electoral que sufrió su partido en Aragón, donde la abstención de los votantes fue clave en los resultados.
Sánchez, que también ocupa el cargo de secretario general del PSOE, ha dejado claro que no tiene planes de tomar medidas disciplinarias contra su antecesor. Durante una reciente comparecencia, se refirió a las críticas de González, quien había señalado la necesidad de una mayor autocrítica dentro del partido, sugiriendo que otros están modificando los parámetros del PSOE.
El líder socialista ha ironizado sobre la relación entre ambos, afirmando que el saludo durante la conmemoración de la Constitución de 1978 fue absolutamente normal. En su análisis de los resultados de las elecciones, Sánchez ha indicado que una parte del electorado socialista se ha abstenido y aunque entiende las razones que pueden justificar esta decisión, ha subrayado la necesidad de movilizar a estos votantes para las próximas elecciones generales.
Las declaraciones de Sánchez llegan en un momento crítico para el PSOE, que ha enfrentado un nuevo desafío tras los comicios en Aragón, donde se repitieron los malos resultados cosechados en otras elecciones recientes. A pesar de las críticas de figuras como Emiliano García-Page, líder de Castilla-La Mancha, que ha comentado sobre una estrategia que podría perjudicar a la base del partido, Sánchez mantiene su compromiso de culminar la legislatura y presentarse nuevamente como candidato en 2027.





