Paco Núñez, líder del Partido Popular en Castilla-La Mancha, ha sido acusado de engañar tanto al PSOE como a su propio partido en relación al pacto del Estatuto de Autonomía. Aprovechando un vacío de poder en la dirección nacional del PP, Núñez habría llegado a un acuerdo con los socialistas que incluía un aumento en la representación de la región en sus cortes.
Este acuerdo contemplaba una horquilla de diputados que podría variar entre 25 y 55, elevando los 33 actuales, y se aplicaría después de las elecciones de 2027. Sin embargo, la dirección nacional del PP no tenía conocimiento de que se buscaba mejorar la representatividad de Castilla-La Mancha en este contexto.
Según el medio Vozpópuli, la dirección del PP se percató de la situación y ordenó a Núñez que enmendara el pacto, lo que lo obligó a incumplir su palabra tras recibir una llamada de Miguel Tellado. Este último advirtió que una imagen de acuerdo con el PSOE podría perjudicar electoralmente al partido en las regiones que se encuentran en procesos electorales.
El momento crítico para la firma del acuerdo coincidió con cambios en la dirección del PP, específicamente cuando Tellado asumió la secretaría general y Cuca Gamarra dejó su puesto. Durante este impasse, se aprobó la reforma del Estatuto, lo que indica que desde Génova ni siquiera se revisó el documento antes de su aprobación.
La situación se complica aún más con la presión sobre Núñez tras el crecimiento de Vox, especialmente después de los recientes resultados electorales en Extremadura y Aragón. La denuncia del PSOE de Castilla-La Mancha resalta la sensación de traición hacia Núñez, quien se encuentra en una posición delicada.
Sergio Gutiérrez, secretario de Organización del PSOE, señaló en un post en la red social X que Núñez debe actuar rápidamente. Gutiérrez destacó que la información que circula sobre Núñez proviene de fuentes directas dentro del PP nacional y confirma la desautorización de Núñez por parte de Génova.
Las críticas hacia Núñez se centran en varios puntos, incluyendo la falta de respuesta ante las directrices de Génova, la supuesta manipulación de la información sobre el pacto y la irresponsabilidad del PP al respaldar un acuerdo sin revisarlo. Además, el cambio de postura de Tellado parece responder a intereses electorales, lo que genera aún más desconfianza.
A pesar de la gravedad de la situación, Núñez ha mantenido un perfil bajo y no ha comparecido ante los medios desde que el acuerdo se desmoronó. Su credibilidad y liderazgo están en entredicho, no solo ante su partido, sino también en Madrid, donde se sienten igualmente engañados por su gestión.








