lunes, 23 de febrero de 2026

Moncloa desmiente que Pedro Sánchez padezca una dolencia cardiovascular tras la publicación de Libertad Digital

El Gobierno califica de falsa la información de Libertad Digital, que aseguraba que el presidente lleva meses siendo tratado en secreto en el Hospital Ramón y Cajal

La salud del presidente del Gobierno ha protagonizado este lunes una polémica de alcance nacional después de que Libertad Digital publicara en exclusiva que Pedro Sánchez estaría siendo tratado desde hace meses por una dolencia cardiovascular en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. La Secretaría de Estado de Comunicación no tardó en responder con contundencia: «Obviamente, no. De hecho lo desmiento», fue la respuesta oficial, desmintiendo de forma tajante las afirmaciones del medio.

Según la publicación original, Sánchez acudía al Ramón y Cajal en condiciones de máxima discreción, incluso en días de menor afluencia y a horas inusuales, llegando en ocasiones un domingo a las siete de la mañana y accediendo al hospital a través del muelle de la cocina y un ascensor de servicio. El reportaje, firmado por el periodista Miguel Ángel Pérez, citaba como principal médico responsable al doctor José Luis Zamorano, jefe del servicio de Cardiología del Ramón y Cajal y una de las figuras más destacadas a nivel europeo en su especialidad.

La información señalaba que la dolencia podría derivar en riesgos graves como trombosis o infarto, y que el presidente se habría sometido a un TAC helicoidal para el seguimiento de sus arterias coronarias. Sin embargo, toda la información se atribuía a fuentes anónimas sin ningún respaldo médico oficial.

Un rumor con contexto político

La noticia llegó en un contexto de especulación creciente sobre el estado físico del presidente. Varios medios han publicado en los últimas meses análisis sobre su aspecto, vinculando su delgadez y cansancio aparente a un supuesto estrés crónico derivado de la presión del cargo. El propio artículo de Libertad Digital describía a Sánchez, en boca de sus fuentes, como «un paciente muy hipocondriaco» obsesionado con su estado de salud desde que llegó a La Moncloa.

La respuesta del entorno del presidente llegó también desde el PSOE, aunque de forma indirecta. Ferraz remitió a un vídeo de TikTok en el que se ve a Sánchez haciendo deporte, sin emitir un desmentido formal de la dolencia cardiovascular. Por su parte, la ausencia de agenda pública del presidente este lunes alimentó momentáneamente las especulaciones, aunque Sánchez presidió con normalidad la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE tras haber viajado el domingo a Ponferrada para acompañar a su candidato en Castilla y León.

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♬ sonido original – Pedro Sánchez

Sin confirmación médica, no hay diagnóstico

Más allá del debate político, el episodio pone de relieve un principio básico de la comunicación sanitaria: cualquier afirmación sobre la salud de una figura pública requiere confirmación oficial o fuentes médicas verificables. El estrés prolongado puede influir en la salud cardiovascular, elevando la presión arterial y alterando el ritmo cardíaco, pero por sí solo no constituye diagnóstico de cardiopatía. La delgadez o el cansancio visible tampoco son indicadores clínicos suficientes.

Con el desmentido oficial, el Ejecutivo busca cerrar la polémica y frenar la difusión de una información que considera falsa, aunque el debate sobre el desgaste físico de los líderes políticos continúa siendo un tema recurrente en el espacio mediático cuando se mezcla con especulación y ausencia de confirmaciones oficiales.

Redacción

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