La Comisión Europea ha tomado la decisión de prohibir a partir del 19 de julio de 2026 la destrucción de ropa y calzado que no haya sido vendido. Esta medida forma parte de un conjunto de iniciativas en el ámbito del ecodiseño, con el fin de mitigar un problema que anualmente contribuye a la emisión de dióxido de carbono en una magnitud comparable a la de Suecia.
En un comunicado emitido este lunes, la comisaria de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, subrayó que aunque el sector textil está avanzando en su transición hacia la sostenibilidad, persisten desafíos significativos. Según la comisaria, las estadísticas sobre residuos resaltan la urgencia de actuar para frenar esta tendencia dañina.
La Fundación Deixalles ha estado trabajando en la recolección de residuos en Mallorca, logrando reunir 150 toneladas de objetos y desechos provenientes de más de un centenar de hoteles en la isla. Esta iniciativa es un claro ejemplo de los esfuerzos que se están llevando a cabo para abordar el problema de los residuos textiles y fomentar prácticas más sostenibles en el sector.
Con estas nuevas regulaciones, la Unión Europea busca no solo reducir el impacto ambiental del sector, sino también sentar las bases para un modelo de economía circular que promueva la reutilización y el reciclaje de materiales en lugar de su destrucción.
























