En una reciente entrevista, el autor Javier Cercas reflexiona sobre el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, al que califica como «el mito fundacional de la democracia», comparándolo con el asesinato de Kennedy en Estados Unidos, al que se refiere como una «paranoia colectiva».
Cercas, quien ha dedicado años a investigar el 23-F, destaca que aquel día marcó su vida y la de muchos españoles. Recuerda que, a pesar del entusiasmo por la democracia en los años 70, la reacción popular al golpe fue prácticamente inexistente. «Lo más duro que dice mi libro es que la reacción popular al golpe fue nula», afirma.
El autor menciona a tres figuras que permanecieron firmes durante el asalto al Congreso: el entonces presidente Adolfo Suárez, el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado y el líder comunista Santiago Carrillo. Para Cercas, estos hombres fueron «héroes de la traición», pues traicionaron a sus grupos para salvaguardar el futuro de España. «Traicionaron un error para construir un acierto», argumenta.
Sobre el papel del rey Juan Carlos I durante el 23-F, Cercas sostiene que, aunque fue fundamental para la llegada de la democracia, también cometió errores que contribuyeron a la crisis. «No organizó el golpe, pero jugó con la idea de un gobierno de coalición», explica. Cercas señala que la responsabilidad del rey es compleja y que, aunque no fue el instigador, su actitud fue desafortunada.
El autor también critica la polarización actual de la política en España y el auge de partidos como Vox. Según él, la división es alimentada por los políticos y algunos medios de comunicación. «No podemos permitir que nos dividan», enfatiza.
Cercas concluye que la democracia siempre está en riesgo y que depende de todos los ciudadanos mantenerla. «La política es cosa de todos», afirma, recordando que la participación activa de la sociedad es crucial para la salud de la democracia.





