El PSOE ha presentado en el Congreso una propuesta que insta al Gobierno a desarrollar una estrategia nacional centrada en las deep tech, es decir, en tecnologías que se fundamentan en la ciencia avanzada y requieren una considerable inversión en investigación y desarrollo. Esta iniciativa se debate el jueves en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades de la Cámara Baja.
El partido argumenta que España enfrenta un «gran reto» al comprometerse a mantener una inversión «creciente» en innovación y ciencia. Según los socialistas, las tecnologías profundas tienen un potencial «disruptivo» capaz de crear nuevos mercados o transformar profundamente los existentes, puesto que están diseñadas para abordar problemas complejos de gran relevancia social y global.
El PSOE enfatiza que estas tecnologías requieren «largos plazos de maduración y elevadas inversiones» para poder escalar los proyectos y hacer viable la industrialización de los productos. Además, el partido advierte que España no debe quedarse atrás en este ámbito y debe alinearse con el compromiso de la Unión Europea, que ha identificado las deep tech como una «prioridad estratégica» para asegurar su soberanía tecnológica y competitividad industrial.
Como ejemplo de este compromiso, se menciona el Consejo Europeo de Innovación y la Estrategia de la UE para empresas emergentes y en expansión. La propuesta del PSOE sostiene que las tecnologías profundas representan una oportunidad histórica para el país, permitiendo alinear las fortalezas científicas de España con una estrategia de reindustrialización moderna, sostenible y de alto valor añadido.
Los socialistas subrayan que invertir en estas tecnologías es «crucial» para garantizar la soberanía tecnológica, reducir la dependencia externa en tecnologías críticas y estratégicas, así como mejorar la competitividad. También resaltan que estas iniciativas ofrecerán soluciones innovadoras a retos como la transición ecológica, la medicina personalizada, la movilidad del futuro y la ciberseguridad.
En palabras del partido liderado por Pedro Sánchez, es imperativo que España mantenga su inversión en innovación y ciencia en un nivel «creciente» para cerrar la brecha con el resto del mundo y fortalecer las capacidades de la Unión Europea. La aprobación de una estrategia para las deep tech permitiría fomentar un ecosistema robusto en este campo, integrando ciencia, tecnología, formación, investigación, inversión, mentorización e infraestructuras públicas y privadas, lo que facilitaría conexiones sólidas con la industria tradicional y nuevos proyectos de inversión, tanto nacional como extranjera.














