El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, ha reconocido ante la comisión de investigación de la DANA que no emitió alertas sobre la peligrosa crecida del barranco del Poyo. Esta situación se tornó trágica, resultando en 230 muertes en Valencia. Durante su comparecencia, Polo argumentó que «no tenía por qué hacerlo», desviando la responsabilidad hacia sus subordinados.
El senador del PP, Luis Santamaría, le recordó que su falta de aviso podría haber evitado las muertes, acusándolo de ser «responsable político de los fallecimientos en el Poyo». En un momento clave de su declaración, Polo admitió que nunca había solicitado fondos al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para las obras necesarias que podrían haber salvado vidas.
En su intervención, Polo calificó de «correo redundante» el email enviado por su agencia a las 18:43 horas del día de la inundación, el cual alertaba sobre el aumento del caudal del Poyo, que alcanzó los 1.686 metros cúbicos por segundo. Esta declaración provocó la reacción de Santamaría, quien le reprochó su inacción ante la crisis.
A pesar de la presión, Polo no asumió ningún error y constantemente interrumpió a Santamaría durante el interrogatorio. Intentó desviar la culpa hacia el sistema de emergencias, indicando que el CECOPI no estaba preparado para la magnitud de la crecida. Sin embargo, omitió su propio papel en la falta de comunicación sobre el incremento del caudal.
El senador popular enfatizó que si el gobierno de Pedro Sánchez hubiera llevado a cabo las obras hidráulicas necesarias, las muertes del 29 de octubre de 2024 se habrían evitado. Santamaría también criticó a Polo por tratar de diferenciar entre valencianos de primera y de segunda, refiriéndose a aquellos que se benefician de las infraestructuras antirriadas en la capital frente a los que residen en la zona metropolitana.
La comparecencia de Polo subraya la necesidad de una revisión exhaustiva de las responsabilidades políticas en situaciones de emergencia y la importancia de una comunicación efectiva ante desastres naturales.





