El Gobierno y la empresa Azata del Sol no han conseguido llegar a un acuerdo respecto al importe de la expropiación forzosa de terrenos donde se ubica el hotel de la playa de El Algarrobico, en Carboneras, Almería. Esta situación se produce tras el anuncio del procedimiento por parte de la vicepresidenta segunda y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hace aproximadamente un año.
El Miteco ha mantenido su oferta de cerca de 16.500 euros por los suelos que invaden la zona de servidumbre, una cifra que ha sido rechazada por la promotora, que ha fijado el valor del terreno y los daños en 44,5 millones de euros. Si la compañía decide no aceptar la oferta del Gobierno, un jurado provincial de expropiación será el encargado de determinar la cuantía final, lo que podría llevar el asunto a los tribunales.
Según información de Europa Press, el Miteco notificó a Azata el rechazo a su propuesta el pasado 21 de enero, a la vez que presentó la contraoferta, otorgando un plazo de diez días para su aceptación a partir de la notificación oficial, que se realizó el 30 de enero. La empresa ha confirmado las cifras en disputa, aunque no ha aclarado sus próximos pasos en este proceso. Es relevante señalar que la empresa ya había recurrido ante los tribunales el inicio del expediente de expropiación.
En relación con este asunto, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) desestimó a finales de diciembre las medidas cautelares solicitadas por la promotora para suspender la decisión del Gobierno que declaró la necesidad de ocupar los terrenos, aunque no entró en el fondo del asunto.
El Gobierno inició la expropiación parcial de los terrenos ocupados por el hotel en El Algarrobico mediante una declaración de utilidad pública, la cual fue aprobada por el Consejo de Ministros el 11 de febrero de 2025, en virtud de la Ley de Costas. Se estima que la superficie afectada por la servidumbre de protección es de unos 16.432 metros cuadrados, mientras que la superficie total del hotel según catastro es de 32.654 metros cuadrados. La otra mitad del hotel se encuentra en suelos protegidos, ya declarados como no urbanizables, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, donde la Junta de Andalucía tiene competencias, y no se ha iniciado ningún procedimiento de expropiación sobre esos terrenos.








