La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido la entrega de la Medalla Internacional a los Estados Unidos como un homenaje a una nación con una trayectoria democrática de más de 250 años. Durante la última sesión de control en la Asamblea de Madrid, Ayuso subrayó que este reconocimiento no debe estar vinculado a las fluctuaciones políticas, ya sean del partido demócrata o republicano.
Con su declaración, la dirigente madrileña enfatizó la importancia de «no romper los puentes entre naciones», respondiendo así a las críticas de la oposición de izquierdas. Para ella, el galardón tiene un significado que va más allá de las administraciones actuales y busca reforzar los lazos históricos y estratégicos con un aliado clave, sin importar quién esté en la Casa Blanca en cada momento.
En su intervención, Ayuso no perdió la oportunidad de criticar la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez, argumentando que está conllevando un aislamiento internacional de España. Según su análisis, el Ejecutivo central parece alejarse de las democracias occidentales, buscando en cambio afinidades con actores considerados controvertidos. La presidenta madrileña denunció la supuesta falta de aliados estratégicos en el contexto global y criticó la equidistancia del Gobierno en conflictos internacionales relevantes.
Ayuso también defendió a Madrid como una región abierta y conectada con las democracias liberales, afirmando que los ciudadanos españoles no deberían tener que «pedir perdón» por la gestión diplomática de Sánchez. La presidenta acusó al Ejecutivo de priorizar sus intereses ideológicos por encima del prestigio internacional de España.
El debate parlamentario se intensificó al abordar el tema de la igualdad y el feminismo. En respuesta a las críticas de Más Madrid sobre la gestión de un presunto caso de acoso en el Ayuntamiento de Móstoles, Ayuso cuestionó el modelo de feminismo que defiende la izquierda, considerándolo una estrategia que se basa en «ataques personales» y en la victimización de la mujer.
La presidenta reprochó a portavoces como Manuela Bergerot el uso de la lucha feminista como herramienta de persecución política. Además, destacó la supuesta hipocresía del PSOE, que ahora se interesa por figuras que, según su versión, fueron previamente atacadas por los socialistas hasta que pudieron ser utilizadas como instrumentos de confrontación contra el Partido Popular.
Por último, Isabel Díaz Ayuso analizó la situación interna del socialismo español en relación con las recientes declaraciones de Felipe González. Ayuso sostiene que el actual PSOE ha desmantelado el legado de la transición y la esencia de la España que representaba el expresidente González, augurando un futuro electoral sombrío para la formación de Sánchez.
En el cierre de su intervención, Ayuso relacionó la pérdida de valores del Gobierno con la política penitenciaria respecto a los presos de ETA. Calificó de «vergonzoso» el trato a condenados como Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», acusando al Ejecutivo de facilitar la salida de prisión de figuras clave de la banda terrorista. Según Ayuso, este hecho fractura la ética democrática del país.





















