México ha planteado la posibilidad de convertirse en un puente aéreo para Cuba, permitiendo que aviones de diversas partes del mundo transporten víveres y suministros a la isla caribeña. Esta propuesta surge en un contexto donde Cuba enfrenta un endurecimiento del bloqueo comercial y energético impuesto por EE.UU..
La situación en Cuba se vuelve cada vez más crítica, y la oferta de México podría ser vista como un intento de aliviar la crisis humanitaria que atraviesa la isla. La iniciativa incluye no solo la llegada de alimentos, sino también la posibilidad de proporcionar combustible a los aviones que realicen estos vuelos.
Sin embargo, esta propuesta no necesariamente será bien recibida por la administración de EE.UU., que podría ver esta acción como un desafío a sus políticas hacia Cuba. La Casa Blanca ha mantenido una postura firme respecto al embargo y cualquier intento de romperlo podría generar tensiones diplomáticas entre México y EE.UU..
El papel de México en esta situación podría marcar un cambio significativo en la dinámica entre los países de la región. Si se materializa, esta conexión aérea podría no solo facilitar la llegada de ayuda a Cuba, sino también abrir un debate más amplio sobre las políticas de bloqueo y las relaciones entre EE.UU. y sus vecinos en América Latina.





