La aparición de la hija de Kim Jong-un ha generado un gran interés entre los medios de comunicación. Esta adolescente, que se destaca por sus inclinaciones hacia la cultura occidental, ha sido presentada por los medios estatales norcoreanos como una potencial heredera al trono. Según las informaciones, su figura es tan prominente que incluso podría estar eclipsando a su tía, Kim Yo-jong, quien ocupa el cargo de vicepresidenta del Partido del Trabajo.
La cuestión que surge es si esta promoción mediática es una estrategia propagandística o si realmente estamos ante una joven que podría asumir un rol crucial en el futuro político del país. En 2013, el exjugador de baloncesto Dennis Rodman hizo una revelación inesperada al mencionar que había sostenido a la joven en brazos durante una de sus visitas a Corea del Norte.
Las características y el estilo de vida de esta adolescente contrastan fuertemente con la imagen tradicional del régimen, lo que añade un aire de misterio a su figura. A medida que el liderazgo de Kim Jong-un sigue siendo analizado y debatido, la atención se centra cada vez más en esta joven, cuya influencia podría ser significativa en un futuro incierto para Corea del Norte.























