El Departamento de Guerra de Estados Unidos está analizando su relación con la empresa de inteligencia artificial Anthropic, según confirmó el Pentágono este lunes a EFE. Esta revisión parece estar vinculada a las restricciones que la compañía ha impuesto sobre el uso de sus modelos de IA por parte del Ejército estadounidense.
Sean Parnell, portavoz de las Fuerzas Armadas de EE. UU., afirmó: «La relación del Departamento de Guerra con Anthropic está siendo revisada. Nuestra nación requiere que nuestros socios estén dispuestos a ayudar a nuestros combatientes a ganar cualquier batalla». El portavoz subrayó que la seguridad del pueblo estadounidense es lo primordial.
El Pentágono estaría ejerciendo presión sobre cuatro empresas con laboratorios de IA, incluyendo a Anthropic, para que permitan al Ejército utilizar sus herramientas para «todos los fines legales», lo que abarca desde la recopilación de inteligencia hasta el desarrollo de armas y operaciones en el campo de batalla, según un informe de Axios.
Fuentes gubernamentales anónimas revelaron que el Departamento de Guerra contempla varias opciones, que van desde reducir la colaboración con Anthropic hasta romperla por completo. «Pero tendrá que haber un reemplazo ordenado si creemos que esa es la solución correcta», indicó la fuente.
Anthropic ha defendido su posición al mantener salvaguardias en dos áreas críticas: la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses y el armamento totalmente autónomo. Se reporta que las tensiones entre el Ejército y la empresa han aumentado a raíz del uso de su modelo de IA, Claude, en la operación para capturar al depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Un alto funcionario del Pentágono mencionó que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, está «a punto» de cortar los lazos con Anthropic, que el verano pasado firmó un contrato de un monto significativo con las Fuerzas Armadas de EE. UU. Además, se ha planteado la posibilidad de clasificar a la empresa de IA como un «riesgo para la cadena de suministro», una acción habitual contra adversarios extranjeros, lo que podría comprometer las relaciones de Anthropic con otras entidades que colaboran con el Ejército estadounidense.
El Pentágono no proporcionó detalles adicionales cuando se le consultó por EFE, mientras que un portavoz de Anthropic aseguró que la compañía sigue comprometida con el ámbito de la seguridad nacional.













